Francia notificó esta semana a la Comisión Europea y a la Organización para la Sanidad Animal (OIE) sobre el primer caso encontrado en el país. Se trata de un bovino nacido en septiembre de 2006 en el que los dos laboratorios franceses de referencia de Alfort y Montpellier han confirmado la presencia del virus de la lengua azul o fiebre catarral ovina, precisó el Ministerio en un comunicado.
El Departamento de Agricultura recordó que ante la reanudación en Alemania y Bélgica de la actividad viral de esta enfermedad de los rumiantes -que no se transmite a los humanos-, desde el pasado día 20 se había adaptado el dispositivo de vigilancia sanitaria en Francia.
En concreto, se habían reforzado las restricciones en los movimientos de rumiantes en las 16 zonas reglamentadas del país, próximas a la frontera de esos dos países. Con esas zonas reglamentadas, las autoridades confían prevenir la difusión de la enfermedad al resto del territorio.
Nuevo foco en una explotación de Almonte (Huelva)
El Laboratorio Central de Veterinaria de Algete (Madrid) confirmó a la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía los resultados analíticos que corroboran la existencia de un foco primario de lengua azul en una explotación de Almonte (Huelva). En una nota, se consignó que la explotación afectada por el brote de fiebre catarral ovina tiene un censo de 1.700 animales ovinos, de los cuales unos 40 muestran síntomas de la enfermedad y cuatro han muerto.
La Consejería de Agricultura y Pesca tomó muestras de los animales el pasado día 25 de julio, cuando fue informada por el titular de la explotación de la sospecha de la enfermedad.
Este es el segundo foco confirmado de lengua azul serotipo uno en Andalucía, tras un periodo de dos años de silencio epidemiológico. El anterior caso se declaró el pasado 26 de julio en una explotación de Tarifa (Cádiz), en la que se ha restringido el movimiento de animales en un radio de 150 kilómetros.
En este sentido, la Consejería de Agricultura publicó la orden de 26 de julio de 2007 que prohíbe todo tipo de movimiento pecuario de animales de especies sensibles con origen en la zona de restricción, excepto los movimientos de animales para vida hacia explotaciones situadas en la zona libre de Andalucía, siempre y cuando quince días antes de efectuarse el movimiento se realice una prueba PCR cuyo resultado debe ser negativo.
Asimismo, podrá autorizarse el traslado de animales para sacrificio inmediato en mataderos o espectáculos taurinos sin la realización de pruebas adicionales pero extremándose las medidas de bioseguridad establecidas en esta orden.
Todas estas medidas adoptadas por el Comité Nacional de Alerta Veterinaria, en el que participan todas las Comunidades Autónomas, se ampliarán a las provincias de Huelva, Sevilla y las comarcas occidentales de la Provincia de Córdoba (Hinojosa del Duque, Posadas y Montilla), mediante la normativa en vigor.