Japón invirtió en octubre la tendencia de su balanza comercial al registrar un déficit de 667 millones de dólares, empujado por la primera caída de sus exportaciones a Asia en seis años, según anunció hoy el Gobierno.
Japón suele tener déficit comercial en el mes de enero, por los muchos días festivos. Pero es sólo la segunda vez en 26 años que la balanza comercial nipona es negativa en un mes distinto. El caso anterior remonta al pasado agosto y el antepenúltimo a noviembre de 1982.
El paso al rojo de la balanza comercial es realmente una sorpresa. Los economistas esperaban un saldo positivo para octubre, aunque en baja del 89,5% interanual, según un sondeo del diario Nikkei entre 24 de ellos.
En efecto, en octubre, Japón registró un déficit comercial en lugar del habitual superávit, debido sobre todo a una caída general de las exportaciones, hasta ahora principal motor de la economía nipona, por la revalorización del yen y la crisis económica global.
El mes pasado, las exportaciones de bienes nipones descendieron un 7,7%, la mayor caída en casi siete años, hasta los 72.376 millones de dólares. Fue el mayor descenso desde el 14,5% de reducción registrado en diciembre de 2001, después del estallido de la "burbuja" de la tecnología de la información nipona y los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos.
El pasado mes de octubre se destacó especialmente el descenso de las exportaciones a Asia, por primera vez desde febrero de 2002, en un 4%, hasta los 35,4 millones de dólares. También bajaron las exportaciones japonesas a Europa, un 17,2%, y a Estados Unidos, en un 19%, debido a la crisis económica. Las exportaciones a China, el segundo cliente de productos nipones, también se contrajeron un 0,9%, por primera vez en tres años y medio. "El contagio de las debilidades de la economía estadounidense a amplias regiones del mundo se está haciendo cada vez más evidente", comentó Akira Maekawa, economista en UBS en Tokio, quien destacó que las exportaciones japonesas a Rusia y Oriente Medio también se han ralentizado.
La caída de las exportaciones fue especialmente sensible en el sector automovilístico: -16,7%. En valor, las exportaciones a Estados Unidos se desplomaron un 28%, casi tanto como las destinadas a la Unión Europea (28,1%). El constructor automotor japonés Mazda anunció hoy un plan para despedir a 1.300 trabajadores, y su compatriota Isuzu, constructor de camiones, eliminará 1.400 empleos, por las reducciones de producción a las que les obliga la crisis.
"Las exportaciones caen en volumen por la degradación de las economías extranjeras, y en valor por la apreciación del yen", resumieron los analistas de Barclays Capital, que advirtieron que "lo peor está por llegar". "Además del yen fuerte, la ralentización económica en China se está convirtiendo en un factor que perjudica las exportaciones japonesas", comentó un responsable del ministerio japonés de Finanzas.
Por lo que se refiere a las importaciones desde Japón, en octubre subieron un 7,4%, hasta suponer 73.000 millones de dólares, en su décimo tercer mes consecutivo de crecimiento.
El Ministerio de Finanzas achacó ese incremento mensual a la subida de los precios de productos como el petróleo, carbón y gas natural licuado. La balanza comercial nipona ya entró en números rojos en enero y agosto durante este 2008 de crisis económica, pero lo habitual en los últimos años ha sido que registrase fuertes superávit.