Las exportaciones de Japón a Estados Unidos registraron en marzo su mayor caída en más de cuatro años, mientras que los envíos a Asia y Europa se desaceleraron, dejando en evidencia que el menor crecimiento estadounidense se estaría propagando hacia el resto del mundo.
Esta situación plantea un problema para la economía nipona, fuertemente dependiente de las exportaciones, aunque los datos comerciales no lograron alterar la visión del mercado de que las tasas de interés se mantendrán estables este año en el país asiático.
"Un crecimiento mundial en desaceleración está dejando su huella gradualmente en las exportaciones de Japón, debido a que la desaceleración en Estados Unidos está teniendo un efecto de arrastre sobre la economía global", explicó Hiroshi Shiraishi, economista de Lehman Brothers.
En un dato que pone de relieve los temores de una recesión estadounidense, las cifras mostraron que las exportaciones japonesas a ese país cayeron un 11% interanual en marzo, el mayor descenso desde noviembre de 2003. La caída de debió principalmente a las bajas ventas de autos japoneses.
Las exportaciones a Asia y China crecieron, pero con los menores porcentajes desde mediados del 2005, sembrando dudas sobre la idea de que las economías emergentes reportarían fuertes tasas de crecimiento pese a los problemas en Estados Unidos.
En total, las exportaciones japonesas aumentaron un 2,3% interanual en marzo, el menor incremento en tres años.
El superávit comercial japonés cayó un 30,2% en marzo frente al mismo mes del año anterior, alcanzando los 10.800 millones de dólares, según informó el Ministerio de Finanzas. Un grupo de economistas consultados por Reuters esperaban que el superávit cayera un 12,6%.
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