Japón anunció hoy el alcance de un acuerdo con China para la explotación conjunta de reservas de gas en aguas del Mar de China Oriental, lo que da por finalizada una larga disputa entre ambos países derivada de discrepancias sobre sus límites territoriales.
China y Japón, enfrentados durante cuatro años por el desarrollo de los mencionados yacimientos marinos de gas, han decidido que las empresas japonesas podrán invertir en el yacimiento de Chunxiao (Shirakaba en japonés), que comenzó a ser operado por Beijing en 2004.
“China y Japón, gracias a las consultas que se mantuvieron, alcanzaron un principio de consenso en el tema del Mar de China oriental”, aseguró Jiang Yu, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores.
El yacimiento tiene reservas explotables equivalentes a 63,8 millones de barriles de petróleo, de un total de 3.260 millones de barriles en el conjunto del Mar de China Oriental, según afirman estudios chinos y japoneses.
La explotación conjunta abarcará también la reserva llamada Longjing (Asunaro en japonés), situada en un área disputada por ambas naciones. Además, ambas naciones decidieron continuar sus negociaciones sobre el desarrollo de otros proyectos conjuntos en esas aguas, según la agencia japonesa Kyodo.
La disputa chino-japonesa se debe a que los yacimientos de gas que interesan a ambos, algunos de los más ricos del Mar de China Oriental, se encuentran ubicados en sus aguas territoriales fronterizas, cuya delimitación no está resuelta de manera clara.
China no reconoce la línea media trazada por Japón y afirma que sus límites van más allá y que se acercan al archipiélago nipón de Okinawa, al sur del país.
Según el Gobierno nipón, el acuerdo es definitivo, pero aún falta negociar los detalles y darle forma legal mediante un tratado.
El acuerdo fue anunciado oficialmente a última hora por los ministros nipones de Exteriores y Comercio, Masahiko Komura y Akira Amari, durante una conferencia de prensa.
Corea del Sur y Japón retoman el diálogo por un TLC
Corea del Sur y Japón celebrarán una reunión la próxima semana para estudiar cómo reanudar las estancadas negociaciones sobre el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos países, según anunció hoy el Ministerio de Comercio surcoreano.
El diálogo, que comenzó en diciembre de 2003, fue suspendido debido a la objeción nipona a liberalizar su mercado agrícola y a la reticencia surcoreana a abrir más su mercado automovilístico. A Corea del Sur le preocupa además que este tratado pueda aumentar su déficit comercial con Japón.
En febrero, el Presidente surcoreano Lee Myung-bak y el Primer Ministro nipón, Yasuo Fukuda, acordaron iniciar una serie de conversaciones a nivel de trabajo sobre la posible reanudación de las negociaciones.
Corea del Sur está a la espera de la aprobación parlamentaria de un TLC con Estados Unidos, y está en negociaciones con la Unión Europea para firmar un tratado similar. Seúl también tiene acuerdos de libre comercio con Chile, Singapur y la Asociación de Libre Comercio Europea, así como un pacto parcial con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático. A su vez, planea firmar acuerdos comerciales con Canadá, India y México.