El Primer Ministro japonés, Yasuo Fukuda, y el Presidente chino, Hu Jintao, se comprometieron hoy a que sus países, que comparten un pasado complicado, "no serán una amenaza mutua, sino socios de cooperación".
Al finalizar su encuentro celebrado en Tokio, que significó la primera visita a Japón de un Presidente chino en una década, ambos líderes acordaron solucionar cuanto antes su disputa por la explotación de gas en el Mar de China Oriental, aunque no establecieron una fecha límite. También abordaron el deseo de Japón de hacerse con un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
En un comunicado conjunto, Hu y Fukuda señalaron que sus países "son socios de cooperación y no serán amenazas para el otro". “La cooperación para lograr la paz y la amistad es la única opción para Japón y China”, rezó el comunicado.
Hu afirmó que “ambos creemos que las relaciones entre China y Japón están viviendo un nuevo comienzo”, en tanto que Fukuda dijo que “tanto Japón como China necesitan construir un buen futuro para Asia y el mundo unidas, mediante el reconocimiento de su responsabilidad en la comunidad internacional, la profundización del entendimiento, la confianza mutua y el aumento de la cooperación”.
En cuanto a su principal disputa bilateral, los derechos de explotación de los yacimientos de gas en las aguas limítrofes del Mar de China Oriental, ambos líderes no llegaron a un acuerdo concreto. No obstante, Fukuda señaló que hay coincidencia en la necesidad de llegar pronto a un convenio sobre ese asunto, y subrayó que "con esfuerzo mutuo, el Mar de China Oriental es un mar de paz, cooperación y amistad". "Hemos dado un paso adelante, vamos a llegar pronto a la solución de estas preocupaciones. Falta precisar los detalles, será pronto pero por ahora no puedo decir si será en un mes, dos meses o más", explicó el funcionario japonés.
Japón y China acordaron en ese comunicado, el cuarto de alto nivel desde 1972, que van a "promover sus relaciones estratégicas mutuamente beneficiosas", "afrontar la historia y crear un buen futuro", así como "resolver los problemas entre los dos países mediante la negociación".
A su vez, en una clara señal de la magnitud de la recomposición de sus relaciones bilaterales, el líder chino recurrió a la “diplomacia del panda”, a menudo utilizada por el gigante asiático, ofreciendo a Japón dos osos pandas como gesto de buena voluntad, justo cuando el zoológico de Tokio acaba de perder, hace apenas una semana, a su querido panda Ling Ling.
Con respecto a las tensas relaciones que ambas naciones supieron mantener, el titular del Ejecutivo chino señaló que Japón se convirtió en "un Estado pacífico" en los 60 años transcurridos desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Esta ha sido la única alusión a la dolorosa historia de la colonización de una parte de China por el ejército imperial japonés en los años 1930 y 1940, que dejó en Beijing un sentimiento de desconfianza hacia Japón.
Hu llegó a Tokio para una visita de Estado que se prolongará por cinco días, la más larga desde que en el 2003 inició su mandato, e incluirá varias muestras del buen momento en las relaciones entre estos países, tras años de desencuentros. Entre ellas, el más curioso será el partido de ping pong que Hu y Fukuda jugarán este jueves en la Universidad de Waseda, que contará también con la participación de las jugadoras Ai Fukuhara (de Japón) y la campeona olímpica Wang Nan (de China).
|