Japón no planea detener las importaciones de carne estadounidense luego de la detección de cortes prohibidos en un cargamento proveniente de Estados Unidos, según afirmó hoy un portavoz del Gobierno.
Tras detectar la irregularidad, Tokio suspendió las compras al frigorífico con sede en California que vendió los cortes. “Parece que fue enviado a Japón por error”, dijo Nobutaka Machimura, Secretario de Gabinete. "No creo que necesitemos suspender las importaciones”, agregó.
No obstante, Machimura confió que Japón incrementaría los controles, apuntando a chequear el 10% de los embarques estadounidenses, un porcentaje que está muy por encima del 1% actual.
El país nipón ha detenido las compras a otros frigoríficos estadounidenses, pero en general se debió a irregularidades en la documentación u otras razones de naturaleza técnica.
Es la primera vez que Japón descubre material riesgoso en un cargamento de Estados Unidos desde julio de 2006, cuando Tokio relajó su prohibición a las importaciones de carne.
Japón, como muchas otras naciones, impuso su primer veto a la carne estadounidense en 2003, tras el brote del “mal de la vaca loca” en tierras norteamericanas.
Las dudas acerca de la seguridad de los cortes estadounidenses, que se han venido calmando lentamente, han sido una de las razones del lento retorno de la carne al mercado nipón, que llegó a ser el primer mercado para la carne del país norteamericano.
Japón, que compró 1.400 millones de dólares de carne en 2003, ha reiniciado las importaciones pero con estrictas condiciones, como que la carne sólo puede provenir de ganado de no más de 20 meses. De todos modos, Estados Unidos ha estado presionando por que estas exigencias se derriben.