Colombia e India confían en cerrar esta semana la negociación para estimular el flujo de inversión entre ambos países, por lo que, desde ayer, se encuentra en el país asiático una delegación del Ministerio colombiano de Comercio.
El objetivo del Gobierno colombiano es que en 2010 la inversión extranjera directa (IED) alcance los 12.500 millones de dólares anuales. En 2007, el monto fue de 9.028 millones. Los mecanismos con los que espera lograrlo son los Acuerdos de Protección de Inversiones (BIT, por sus siglas en inglés), los Acuerdos contra la Doble Tributación (ADT) y los Tratados de Libre Comercio (TLC).
Colombia, sin embargo, es uno de los países latinoamericanos con menos BIT y ADT, por debajo de Bolivia y Paraguay, y muy lejos de Argentina, México y Brasil. En efecto, tiene apenas tres acuerdos de protección de inversiones vigentes: con el G-2 (G-3 antes del retiro de Venezuela), con Perú, desde 2003, y con España, desde el año pasado. La profundización del acuerdo con Perú irá al Congreso en el segundo semestre de este año.
Otros tres están pendientes de revisión de la Corte Constitucional: Suiza, Chile y el Triángulo Norte (El Salvador, Guatemala y Honduras). Diez más están en proceso de negociación y otros dos, a la espera del inicio de las conversaciones.
Los acuerdos ADT, de los cuales es responsable el Ministerio de Hacienda, son igual de escasos: apenas tres, desde 2004, con los socios de la Comunidad Andina de Naciones (Perú, Ecuador y Bolivia); tres negociados y firmados que aún no entran en vigor, cinco en negociación y 12 sobre los cuales Colombia tiene interés.
Los ADT con Suiza y Chile ya tienen proyectos de ley en el Congreso. El tratado con España ya obtuvo el visto bueno de la Corte Constitucional, y se espera que empiece a operar dentro de dos meses.
Según el Ministro de Comercio, Luis Guillermo Plata, hasta hace poco Colombia solamente competía por los inversionistas interesados en recursos naturales como petróleo y carbón, pero ahora también está empeñado en atraer fondos extranjeros para la adquisición de empresas y, sobre todo, para el montaje de nuevas compañías. "El objetivo es mejorar la calidad de la inversión y articularla con la política de transformación productiva. Esos tres instrumentos (TLC, BIT y ADT) son factores que atraen inversión, porque brindan estabilidad en las reglas de juego, protección a la inversión y beneficios tributarios", destacó el funcionario.