Un grupo de gobernadores departamentales opositores a la administración del Presidente Evo Morales quieren que Bolivia negocie un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, según informó una fuente oficial.
El Prefecto de La Paz, José Luis Paredes, confirmó que junto con sus pares de Santa Cruz, Cochabamba, Tarija, Beni y Pando enviaron una carta al Congreso estadounidense en la que plantean la posibilidad de que una comisión viaje a Washington para hablar de la negociación de un TLC.
Pese a que Morales ha rechazado rotundamente en diversas ocasiones la negociación de un pacto comercial con Estados Unidos, Paredes quiere incluir el asunto en el proceso de diálogo abierto entre el Ejecutivo y los gobernadores regionales.
“Se podría abrir una puerta dentro de la agenda nacional de diálogo”, aseguró Paredes tras reconocer que los departamentos carecen de competencia para firmar tratados internacionales.
El prefecto paceño manifestó que quiere “escuchar al Presidente para saber por qué rechaza el TLC” y además que él “escuche por qué nosotros lo queremos”. Paredes indicó que alrededor de 5.000 talleres y pequeñas industrias establecidas en la ciudad de El Alto están en peligro de cerrarse por la actitud de confrontación que el Gobierno mantiene en sus relaciones con Estados Unidos, el principal mercado de los productos bolivianos gracias a las ventajas arancelarias.
La nueva Constitución, los estatutos de autonomía promovidos por cuatro regiones opositoras y el recorte de las rentas petroleras de los departamentos son los principales temas de la agenda del llamado “diálogo nacional”.
En la carta, los gobernadores también solicitaron al Congreso estadounidense que “Bolivia goce por cinco años de las preferencias arancelarias” que otorga la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y Erradicación de Drogas (ATPDEA), según confió Paredes.
La comisión de prefectos y empresarios que viajaría a Washington también se ocuparía de “exponer la importancia de la ATPDEA y el beneficio que ha tenido para Bolivia”, afirmó el Prefecto de La Paz.
La ATPDEA, que libera del pago de aranceles a la mitad de las exportaciones bolivianas a Estados Unidos, vence el 28 de febrero, por lo que el Gobierno de Morales está negociando su renovación.