Las exportaciones de Japón se contrajeron de manera imprevista en junio por primera vez en más de cuatro años, ya que los envíos hacia los mercados asiáticos registraron tropiezos después de haber crecido a lo largo del primer año de la crisis crediticia global.
Las cifras muestran que los envíos retrocedieron un 1,7% en junio, la primera caída desde noviembre de 2003. Por su parte, las importaciones ascendieron un 16,2% gracias al precio del petróleo hasta marcar un récord. Así, el superávit comercial se redujo un 88,9% interanual hasta alcanzar los 1.280 millones de dólares.
Las exportaciones a Asia crecieron al ritmo más lento en tres años. La demanda de China, el mayor cliente de Japón, creció a menos de la mitad del ritmo de mayo. Los envíos hacia Estados Unidos cayeron un 15,4% (la mayor tasa desde 2003), mientras que las ventas a la Unión Europea descendieron un 11,2% (la mayor tasa desde 2002), debido al desplome de las ventas de automóviles.
China y otros mercados emergentes han escapado del impacto inicial de la crisis global de crédito causada por los incumplimientos de pagos de hipotecas subprime en Estados Unidos. Pero ahora que Europa y Norteamérica, principales mercados de exportación de Asia, sufren los efectos de las caídas bancarias y el racionamiento del crédito, un declive global luce cada vez más probable.
“Las exportaciones a muchos países asiáticos bajaron desde el año previo, lo que sugiere que el comercio intra-regional de Asia podría estar perdiendo impulso”, dijo Maiko Noguchi, de Daiwa Securities SBMC.