Estados Unidos e India afirmaron hoy que esperaban continuar con los avances logrados antes del colapso de las negociaciones comerciales multilaterales, pero volvieron a chocar en el tema que provocó el fracaso.
"Nos gustaría creer que aquí hay un progreso sobre el que podemos avanzar", dijo la Representante comercial de Estados Unidos, Susan Schwab, un día después de que fracasara el último esfuerzo para rescatar la Ronda Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC). "Pusimos ofertas significativas en la mesa. Si otros están preparados para seguir adelante y responder a esas ofertas de manera significativa, nosotros estaremos allí", arremetió.
Al empezar la rueda de prensa, el Ministro de Comercio e Industria de India, Kamal Nath, señaló que hablaría “en nombre de un país en el que 300 millones de personas tienen menos de un dólar al día y 700 millones de personas dos dólares al día” y se refirió al nudo en torno a la Ronda como “una encrucijada acerca de la seguridad de supervivencia”. "Insto al Director General de la OMC para que trate esto como una pausa, no un quiebre, para mantener sobre la mesa lo que ya está allí", indicó, advirtiendo a los países en desarrollo que no "dejen pasar" un acuerdo potencialmente valioso.
Pero Schwab y Nath no mostraron señales de zanjar las diferencias sobre el tema que provocó la caída de las discusiones: cuándo se debería permitir que los países en desarrollo impongan restricciones de emergencia sobre las importaciones de alimentos.
Schwab dijo que Washington ya había hecho una concesión mayor al acordar un paquete de compromisos diseñado por Pascal Lamy, que permitiría que los países en desarrollo eleven los aranceles por encima de los actuales niveles máximos cuando las importaciones crezcan un 40%, comparado con un promedio móvil en tres años. Eso hubiera permitido a China, que aceptó grandes rebajas de aranceles agrícolas cuando se unió en 2001 a la OMC, elevar los aranceles sobre los granos de soja en ocho de 10 años, y a India subir los derechos sobre el aceite de palma en tres de seis años, según estimó la funcionaria estadounidense.
"Ustedes pueden imaginar que cualquier número debajo de 40% se hubiera convertido en un 'vale todo', con países en desarrollo elevando las barreras todos los años", señaló Schwab.
“La cuestión sobre el gatillo -el porcentaje que permitiría accionar las salvaguardas- se trataba de cuán fácil debería ser para un país en desarrollo cerrar sus mercados para otras naciones en desarrollo. Eso va contra el propósito de la Ronda Doha de abrir mercados”, remarcó Schwab. “Y es increíble pensar que eso pueda haber pasado en el contexto de una crisis alimentaria, cuando la última cosa que deberíamos pensar es cerrar los mercados”, disparó.
Ante esta acusación, Nath argumento que “en el contexto actual, con los precios de los alimentos altos, ese mecanismo no sería accionado, entonces no habría con qué preocuparse. No hace falta ciencia especial para entenderlo”. “Quiero dejar muy claro que el mecanismo de salvaguarda es una medida de contingencia, operacional sólo en casos de contingencia”, añadió.
India había pedido un nivel de 15% de crecimiento de las importaciones para permitir que los países más pobres contengan rápidamente una oleada de importaciones. Según el Ministro indio, el mecanismo de salvaguardas para la agricultura “es una cuestión de supervivencia y seguridad alimentaria en más de cien países”. "La vulnerabilidad de los agricultores pobres no se puede negociar a cambio de los intereses comerciales de los países desarrollados. No se puede poner en riesgo la seguridad alimentaria de 1.000 millones de personas de todos los países", agregó.
Un alto funcionario de la Unión Europea (UE) dijo que Estados Unidos había sido inflexible en las discusiones sobre la salvaguarda, mientras que India y China habían mostrado cierta disposición a hallar un compromiso. "Ellos no eran muy flexibles, aunque empezaron a mostrar algunas señales de movimiento. Pero Estados Unidos se aferró a su posición”, declaró el funcionario.