Luego de años de intensas negociaciones, los representantes comerciales ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) consideran tangible un acuerdo sobre el capítulo agrícola de la Ronda Doha, que podría sellarse en las próximas semanas pese a los intentos de Francia por sabotear las iniciativas de compromiso.
Una fuente europea calificó de "grotescas" las reiteradas advertencias de París durante las últimas semanas sobre el riesgo que implicará un pacto en la OMC para el futuro de la Política Agrícola Común (PAC) de la Unión Europea (UE). En Francia "algunos están dispuestos a utilizar cualquier argumento para impedir un acuerdo", sentenció una fuente comunitaria de alto rango que no quiso revelar su identidad.
La irritación en la Comisión Europea (CE) es aún mayor si se tiene en cuenta que por primera vez se vislumbra la posibilidad de un compromiso en materia agrícola. "Las grandes líneas de un acuerdo están sobre la mesa", indicó el Comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, blanco de los oficiales franceses, que lo acusan de estar dispuesto a sacrificar los intereses agrícolas de Europa en aras del libre comercio.
La Ronda Doha fue lanzada en noviembre de 2001 con el objetivo de llegar a un acuerdo para 2004, pero desde entonces se ha visto truncada, principalmente por disputas entre países desarrollados y en desarrollo. Mientras los países del Sur reclaman una fuerte reducción de los subsidios y las barreras aduaneras agrícolas de la UE y Estados Unidos, las potencias quieren a cambio un mayor acceso a los mercados industriales y de servicios de las naciones emergentes.
Según una fuente europea, "un acuerdo es posible" sobre el capítulo agrícola. Los puntos de discordia aún en suspenso abarcan en particular los denominados "productos sensibles", como la carne bovina o las aves, que Europa quiere seguir protegiendo de países como Brasil o Argentina con aranceles más elevados.
Pero Francia, principal beneficiario de la PAC, lleva adelante una campaña contra lo que denuncia como una renuncia de los intereses agrícolas europeos, iniciativa en la que cuenta con el apoyo de Alemania e Irlanda. "Las cuentas no cuadran" en la OMC, advirtió la semana pasada la Secretaria francesa de Comercio Exterior, Anne-Marie Idrac.
Para el país galo, la escalada de los precios de los alimentos es una razón más para mostrarse firme. Esta situación ha creado "un contexto nuevo y la opinión pública se pregunta si las negociaciones para la apertura de los mercados pueden ayudar a la seguridad alimentaria", señaló Idrac.
En privado, muchos responsables franceses ya han descalificado a la Ronda Doha y sueñan con ver a la agricultura fuera de la OMC y las leyes de libre comercio. Para justificar su posición, afirman que la UE no obtuvo prácticamente nada de la apertura de los mercados industriales de los países emergentes, algo que también reconocen los propios negociadores europeos.
En estas condiciones, el acuerdo global en la OMC tiene un futuro incierto. Por el momento, el objetivo es reunir a fines de mayo o junio a los principales países para discutir un bosquejo de compromiso. Ésa es la fecha límite para contar después con el tiempo suficiente para concluir los complejos detalles del acuerdo antes de fin de año y de la llegada de un nuevo Presidente estadounidense, que podría haría revisar todo el proceso.
|