El déficit comercial francés de abril fue de 3.716 millones de euros en abril, un 12,9% inferior al de marzo, que se explica por un ligero decremento de las importaciones y un alza en las exportaciones.
El saldo negativo de la balanza comercial francesa en doce meses representó 43.732 millones de euros, según las cuentas de las Aduanas divulgadas hoy en un comunicado.
Las ventas al exterior totalizaron 34.966 millones en abril, un 1,4% superior a las del mes precedente, un alza que se debió en parte a la industria civil y, de forma más pronunciada, a los productos agroalimentarios (cereales y bebidas alcohólicas), según precisaron las Aduanas.
El incremento de las exportaciones se debió al aumento de los envíos a otros países de la Unión Europea (UE), empezando por Alemania, España, Italia, y Bélgica-Luxemburgo, cuatro de sus cinco primeros clientes de esta zona (la excepción fue Reino Unido). Las ventas a otras regiones se mantuvieron estables.
Las importaciones francesas se redujeron en abril hasta los 38.682 millones de euros, un 0,2% menos que las de marzo, en particular por el descenso de los productos agroalimentarios.
"Hemos visto un impacto del petróleo y eso ha afectado al consumo, por lo que esperamos una desaceleración de las importaciones, pero la desaceleración de las exportaciones debería seguir relativamente modesta", dijo Olivier Bizimana, economista de Credit Agricole.
El saldo de la factura energética exterior subió hasta los 4.787 millones de euros en abril, un 4,2% más que en el mes precedente, pese a la contracción en la compra de productos refinados rusos.
Francia mantuvo en abril el nivel de aprovisionamientos procedentes de otros países de la UE, ya que los ascensos de las compras a Alemania, España e Italia compensaron el descenso de las realizadas a Bélgica. A su vez, hubo una reducción sensible de las importaciones de Asia que se compensaron en gran medida con las adquisiciones en África, América y Suiza.
Francia agravó en abril su saldo negativo con su principal socio comercial, Alemania (creció un 8,4% hasta los 1.798 millones de euros), mientras redujo su superávit con el segundo, España (cayó un 13,6% hasta los 287 millones de euros).