Ambos países del viejo continente dieron a conocer los datos comerciales de junio, que siembran un panorama oscuro para el desempeño económico y comercial de Europa en general durante la segunda mitad del año.
Francia
El déficit comercial francés se disparó en junio a un máximo histórico, impulsado por el encarecimiento de las importaciones de petróleo y el estancamiento de las exportaciones, de acuerdo a datos oficiales dados a conocer hoy.
La Oficina francesa de Aduanas dijo que el valor de las importaciones sobrepasó al de las exportaciones en 5.600 millones de euros (8.700 millones de dólares), subrayando que las ventas externas no pueden sostener a una economía en pleno proceso de desaceleración. El déficit excedió por amplio margen el resultado negativo de 4.600 millones de euros estimado en un sondeo realizado por Reuters.
El saldo comercial desfavorable alimenta las expectativas de que en el segundo trimestre se haya registrado un crecimiento débil, o directamente un estancamiento de la economía, que amenaza con ingresar en una recesión.
"Los datos de Francia son poco prometedores, como era de esperar, pero quizá son peores que las expectativas. Fue un nuevo pero terrible informe", dijo Alexander Law, economista de Xerfi, quien resumió que “el cielo se ha nublado nuevamente para la economía francesa”. "Esto demuestra que el segundo trimestre fue realmente muy débil para la economía francesa porque todo cedió: la producción industrial, el gasto del consumidor y ahora el comercio exterior, por lo que estamos viendo un crecimiento máximo de entre 0% y 0,2%", agregó.
Las exportaciones francesas sumaron en junio 34.900 millones de euros, un avance del 0,58% con respecto a mayo, cuando alcanzaron un monto de 34.700 millones de euros. Pero las importaciones, que subieron a 40.500 millones de euros comparadas con los 39.500 millones de mayo (un ascenso del 2,5%), fueron el principal impulsor del abundante déficit.
"Un impulso muy fuerte en la cantidad de compras energéticas condujo a un nuevo incremento en las importaciones y a un crecimiento en el déficit comercial", explicó el Ministerio de Presupuesto mediante un comunicado.
El déficit comercial del primer semestre del año se amplió a 24.400 millones de euros, frente a los 15.800 millones del mismo período del año anterior (un ascenso del 54,43%), sugiriendo que Francia se encamina a registrar este año otra brecha comercial histórica.
El año pasado, la balanza comercial francesa arrojó un déficit récord de 39.170 millones de euros, ante el peso de los altos precios del crudo, problemas estructurales tales como la falta de competitividad del sector exportador y la fortaleza del euro.
Alemania
Las exportaciones de Alemania crecieron en junio a su ritmo más rápido desde septiembre de 2006, elevando el superávit comercial pero siendo incapaces de disipar los temores de que la mayor economía europea se encuentre en un período de debilidad.
Las exportaciones aumentaron un 4,2% en el mes, en términos ajustados estacionalmente, hasta los 85.900 millones de euros (133.200 millones de dólares) y las importaciones cayeron un 0,1%, según dijo hoy la Oficina Federal de Estadísticas.
El superávit comercial se amplió a 18.100 millones de euros, frente a los 14.500 millones de mayo, lo que supone un incremento del 24,8%.
Un sondeo realizado por Reuters la semana pasada entre 33 economistas arrojó un pronóstico de la balanza comercial expandiéndose a 15.000 millones de euros. Los economistas habían estimado un aumento del 1,8% en las exportaciones y un incremento del 1,4% en las importaciones.
"Aunque las exportaciones de junio subieron a su ritmo más acelerado en casi dos años, no hay razón para celebrar", dijo Andreas Rees, economista de UniCredit en Munich. "Las exportaciones de bienes reales se contrajeron notablemente en el segundo trimestre, lo que indica que una desaceleración está afectando negativamente", añadió.
“Las fuertes cifras no ocultan el hecho de que las perspectivas están empeorando en tanto las economías en los principales mercados de exportación de Alemania se deterioran”, indicó Nick Matthews, economista de Barclays Capital en Londres.
Las exportaciones cayeron un 0,4% en el período abril-junio y las importaciones retrocedieron un 1,8% en el trimestre.
La fuerte demanda extranjera de bienes de capital ha ayudado a Alemania a ser el mayor exportador de productos desde 2003. Por años, el comercio exterior ha sido un impulsor clave de crecimiento, pero la desaceleración global ha amenazado con frenar ese motor. Las compañías también luchan con la fortaleza del euro, que hace que sus bienes sean más caros fuera de la zona euro.
En junio, Alemania exportó productos a los países de la Unión Europea (UE) por un total de 56.500 millones de euros, lo que supuso un aumento del 5,9% con respecto a junio del año pasado. De la UE se importaron productos por valor de 45.500 millones de euros, un 3,8% más que en junio de 2007. Además, las exportaciones a terceros países sumaron 31.800 millones de euros, creciendo un 11,7%.