Las exportaciones alemanas de enero registraron el mayor incremento en 16 meses, subrayando la resistencia que opone la mayor economía europea a la creciente fortaleza del euro.
Las exportaciones se elevaron un 3,8% en el primer mes del año con respecto a diciembre de 2008 hasta alcanzar los 129.600 millones de dólares, lo que supone el mayor incremento desde septiembre de 2006, según confió la Oficina de Estadísitcas. Las cifras sugieren que la demanda global de productos alemanes permanece sólida, incluso cuando la economía estadounidense coquetea con la recesión.
Al mismo tiempo, Francia e Italia reportaron una fuerte producción industrial en enero, reforzando el argumento del Banco Central Europeo (ECB, por sus siglas en inglés) de que los fundamentos económicos de la Eurozona permanecen “sanos y salvos”.
Jean-Claude Trichet, Presidente del ECB, en principio mantendría su tono optimista sobre las perspectivas económicas europeas, cuando hable hoy en una reunión de bancos centrales mundiales en Basel, Suiza.
La semana pasada, el euro cotizó a 1,54 dólares, llegando a un récord histórico. Pero el paso del crecimiento global parece ser un factor más importante para los exportadores germanos. En enero, los envíos ascendieron un 9% interanual, mientras que las ventas a países no europeos crecieron un 11,5%.
Las importaciones alemanas también se elevan rápidamente. En el primer mes de 2008, se incrementaron un 4,2% con respecto a diciembre, sumando 106.400 millones de dólares. Dirk Schumacher, economista de Goldman Sachs en Frankfurt, dijo que “el continuado crecimiento exportador demuestra que los envíos, al menos por ahora, pueden contrarrestar la debilidad de la demanda estadounidense y la fortaleza del euro. El amplio incremento de las importaciones sugiere que la demanda doméstica está remontando”.
De esta manera, el superávit comercial germano totalizó 26.300 millones de dólares en enero, lo que supone un aumento interanual del 4,3%.