La Fiesta del comercio justo se celebra desde el año 2000 y cada vez son más las entidades y ciudades que se suman. Así, para la edición de este año hay previstas actividades en más de cincuenta ciudades catalanas.
Esas actividades abarcan un amplio abanico de sectores económicos, si bien son clave en las acciones de comercio justo sectores como los del azúcar, el café, el algodón y el cacao y a ellos se dedica muy especialmente esta celebración.
Es por ello que este año está invitada a la fiesta Cecilia Appianim, miembro de la cooperativa de cacao Kuapa Kokoo, de Ghana. Esta organización compra el cacao a los pequeños productores y los beneficios se reinvierten en compra de material y programas de formación, entre otras acciones.
¿Qué es el comercio justo?
Desde el inicio del nuevo milenio comenzaron a proliferar las Organizaciones No Gubernamentales (ONG's) orientadas a promover el comercio pero con contenidos de justicia social, como contrapartida de la demanda de los consumidores por productos con precios bajos. Las autoridades lo resumen como “comercio con relaciones comerciales más equitativas”.
Gran parte del trabajo realizado por las ONG's ha sido el de concientización de los ciudadanos del norte del planeta, dando a conocer las condiciones laborales y los salarios percibidos por los trabajadores de los países pobres dedicados a la producción de insumos básicos como leche, café, azúcar, galletas, chocolate, té, mermeladas, así como todo tipo de artesanías
Para los creadores de esta corriente, los productos que el mundo desarrollado importa de los países pobres es tan barato por la “esclavitud” de los trabajadores, cuyos salarios son “miserables”, y no cuentan con seguros médicos, de desempleo o de accidentes laborales. Todo ello lleva, según sostienen, a prácticas de semi- esclavitud en pleno siglo 21, en la que incluyen la explotación infantil como uno de los peores males.
El Comercio Justo tiene en cuenta los valores éticos y mediambientales, frente a los criterios exclusivamente económicos del comercio tradicional, y se basa en estos principios, que son como una suerte de mandamientos:
• Precio justo que cubran los costos de producción de los artículos;
• Retribución digna por el trabajo;
• Respeto por los derechos humanos y laborales;
• Erradicación de la explotación infantil;
• Beneficios sociales por las comunidades productores;
• Respeto por el medio ambiente.