Los disturbios generados por la turbulencia del mercado de alimentos, sobre todo en los países más pobres, podrían profundizarse si la escasez y los altos precios se mantienen, según afirmó el líder de la Organización de Alimentos y Agricultura de Naciones Unidas (FAO, por sus siglas en inglés).
La combinación de elevados precios del petróleo y los combustibles, la creciente demanda de alimentos en la región asiática, el uso de las cosechas para la producción de biocombustibles, el mal clima y la especulación en el mercado de futuros han impulsado al alza la cotización de los alimentos, provocando protestas en varias naciones pobres.
Jacques Diouf, Director General de la FAO, dijo durante una visita a India que había un creciente riesgo de inestabilidad social en aquellos países en que las familias gastan más de la mitad de su ingreso en alimentos. "El problema es muy serio alrededor del mundo debido a severos incrementos en los precios. Hemos visto disturbios en Egipto, Camerún, Haití y Burkina Faso”, dijo Diouf.
Cinco personas han muerto en una semana de graves incidentes en Haití, el país más pobre del continente americano, por las elevadas cotizaciones de los alimentos, mientras que en Burkina Faso se llamó a una huelga general por los crecientes costos de los alimentos y combustibles.
"Existe el riesgo de que esta tendencia se expanda a países en los que el 50% o el 60% del ingreso se destina a los alimentos”, sentenció Diouf.
El titular de la FAO aseguró que el stock mundial de cereales es suficiente para satisfacer la demanda de 8 a 12 meses, mientras las reservas de granos están en su menor nivel desde la década del 80. "Esto se debe a la inmensa demanda de países como India y China, cuyo Producto Bruto Interno (PBI) crece al 8% o 10% y el incremento del ingreso va a parar a los alimentos”, señaló Diouf tras una reunión con el Ministro indio de Agricultura, Sharad Pawar.
Los precios alimenticios globales, según los registros de Naciones Unidas, han crecido un 35% en el primer mes de 2008, lo que supone una aceleración marcada de una tendencia que comenzó a evidenciarse en 2002. Desde ese momento, las cotizaciones se han elevado un 65% únicamente en 2007, según la FAO, los precios de los productos lácteos aumentaron un 80% y los granos un 42%.
El arroz es el alimento de mayor volatilidad en estos días. El precio del grano en Tailandia, el mayor exportador mundial, se ha duplicado en cuatro meses, luego de que India restringiera y luego prohibiera la exportación de arroz no basmati para asegurar la provisión interna.
En Manila, la Presidenta Gloria Macapagal Arroyo dispuso una serie de medidas para aumentar la producción de arroz en tanto las tropas armadas supervisan la venta del grano subsidiado y el Gobierno amenaza con encarcelar a los acaparadores.
En marzo, India registró la mayor inflación en tres años, lo que supone un dolor de cabeza para la coalición gobernante en medio del panorama electoral.