La Ministra española de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, consideró que la última propuesta presentada por el Director General de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, sobre los aranceles que gravan la importación de banano extracomunitario "da una salida a una situación complicada". Sin embargo, subrayó que España pretende que la disminución de las tarifas sea "en tramos más pequeños" y en un plazo mayor al propuesto.
Lamy presentó un borrador en el que propone un compromiso de la Unión Europea (UE) para recortar los actuales 176 a 116 euros por tonelada como arancel a los plátanos importados, que provienen principalmente de América Latina. Esta reducción, según el documento que Lamy ha puesto sobre la mesa, se realizaría en diferentes etapas a lo largo de siete años.
Según Espinosa, las informaciones sobre el curso de las negociaciones sobre esta cuestión son "muy confusas" y pidió "prudencia" hasta aclarar cuál es la postura al respecto de los países latinoamericanos y "si mantienen la posición de Lamy o la modifican".
La propuesta multilateral "da, en cierta medida, una salida a una situación complicada, pero creemos que deberían incrementarse los años y que la disminución fuera en tramos más pequeños que los planteados en la propuesta, la cual puede ser aprobada o no", explicó Espinosa.
Por su parte, la Comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer Boel, recordó en rueda de prensa que la UE "ha sufrido once litigios a causa del banano en los últimos años" y "los hemos perdido todos". En consecuencia, estimó que es necesaria una "cláusula de paz" que ponga fin a este contencioso y alentó a que se logre un acuerdo que permita el equilibrio entre las demandas de los países productores de banano en la UE, los países de África, Caribe y Pacífico (ACP) y los latinoamericanos.
Asimismo, el Ministro de Agricultura francés y Presidente de turno del Consejo de Agricultura y Pesca, Michel Barnier, reconoció que los aranceles a la importación de banano son asunto de discusión y que durante una reunión realizada ayer varias delegaciones de países productores "expresaron su preocupación" por el desmantelamiento de los gravámenes.
El curso de las negociaciones en la OMC ha sido abordado durante el Consejo de ministros europeos que se celebra en Bruselas, durante el cual la mayor parte de los Estados miembros expresó sus "preocupaciones". Barnier señaló como principales reticencias el "temor" a que se produzcan desequilibrios y que "suponga un debilitamiento de la agricultura europea".
Ante las reuniones oficiales que se iniciarán la próxima semana en Ginebra en el marco de la OMC, Fischer Boel pidió el apoyo de los ministros europeos para demostrar unidad y reprochó que "algunos socios hayan sido poco flexibles" en sus posiciones. "Si las cosas no salen bien vamos a señalar con el dedo a aquellos que no han contribuido a lograr una acuerdo”, arremetió la Comisaria.