El Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, instó a China a permitir la revaluación del yuan para controlar la inflación y a reducir el control sobre los precios de la energía para disminuir la escasez de combustible y electricidad.
Una semana antes de la próxima ronda del diálogo estratégico con Beijing, Paulson dijo en un discurso que era "crucial" para China adoptar un régimen cambiario más flexible, si espera blindar su economía de la escalada inflacionaria.
"Una reforma del tipo de cambio será crucial para que China logre sus metas a corto y mediano plazo", señaló el funcionario estadounidense ante el Carnegie Endowment for International Peace. "Pese al avance que China ha logrado, incluyendo una apreciación de cerca del 20% del yuan contra el dólar desde julio de 2005, aún se necesita un movimiento continuo y una mayor flexibilidad", agregó.
A su vez, Paulson indicó que no hay una meta sobre un valor específico para el yuan y reconoció que el país asiático no está listo para tener una divisa determinada totalmente por el mercado. No obstante, indicó que el bajo valor del yuan está contribuyendo al desequilibrio financiero y comercial del mundo.
Paulson dejó en claro que durante la ronda presionará en favor de la apertura económica de China y comunicará “las preocupaciones de las firmas estadounidenses con respecto a la opacidad de las regulaciones chinas de inversión, que parecen estar designadas para favorecer a los 'campeones nacionales' chinos”. Pese a los diversos roces bilaterales, la relación sino-estadounidense “está creciendo en una dirección positiva”, según estimó el funcionario.
El Secretario del Tesoro estadounidense dio indicios de que cuestiones como la política energética china y los altos precios del petróleo a nivel global podrían ser abordados durante el encuentro de los principales representantes chinos con los miembros de la administración Bush en Annapolis, Maryland, los días 17 y 18 de junio.
Paulson sostuvo que China debería permitir que el mercado determine el equilibrio oferta-demanda para la energía y alegó que los intentos de Estados Unidos por controlar los precios del petróleo en la década del 70 fracasaron, generando escasez de abastecimiento y una reducción en las inversiones para la exploración y producción de crudo. "China, al establecer control de precios sobre el combustible, está enfrentando consecuencias similares hoy, como puede verse en la persistente escasez de combustible y diesel en el país", dijo el estadounidense. "Las consecuencias de estas políticas se extendieron al sector energético, donde el límite de precios para la electricidad y el petróleo contribuyeron a los apagones generales durante tormentas de nieve en los meses de enero y febrero", añadió.
Paulson también reiteró su visión de que los altos precios del petróleo no se deben a la debilidad del dólar ni a los especuladores, sino a la creciente demanda global y al menor abastecimiento.
Además, señaló que durante las conversaciones económicas con China hay cinco temas principales a tratar: el manejo de los ciclos macroeconómicos, el desarrollo del capital humano, mantener los mercados abiertos al comercio, impulsar la inversión y aumentar la cooperación en temas energéticos y medioambientales.