Ecuador utilizará “todos los mecanismos” a su alcance para lograr una solución satisfactoria al litigio del banano con la Unión Europea (UE), sea por la vía bilateral o del arbitraje, que ya ha reactivado, afirmó hoy el Vicecanciller Rafael Paredes en una conferencia de prensa.
De golpe, el país andino, reactivó el proceso de arbitraje en la Organización Mundial del Comercio y ajustó la presión a la Unión Europea al dejar un resquicio para la negociación en la larga guerra del banano por la cual las partes mantienen un pulso hace años.
Ecuador solicitó la semana pasada a la OMC la designación de un panel de expertos para que resuelva sobre su denuncia contra el arancel de 176 euros por tonelada que la UE aplica a las importaciones bananeras latinoamericanas desde el 1º de enero de 2006, aunque la cuestión viene de larga data.
Paredes afirmó hoy que no descarta que se pueda alcanzar “una fórmula” de entendimiento y que “suspendamos la vía judicial”.
Preguntado acerca de si a causa de esa disputa Ecuador estaría dispuesto a bloquear un acuerdo en la Ronda de Desarrollo de Doha, Paredes respondió que “no vale la pena hacer predicciones de esa naturaleza, no es una posición positiva”, aunque recordó que “todos los instrumentos pueden ser utilizados”.
El país, que negociará un acuerdo de Asociación con la Unión Europea junto con sus socios de la Comunidad Andina de Naciones (CAN)- integrada también por Colombia, Perú y Bolivia-, mostró sus dudas al respecto cuando el Presidente boliviano Evo Morales vetó la negociación hace menos de diez días diciendo que no están dadas las condiciones. Ahora, al menos en principio, las autoridades del bloque negociarán a partir del día 14 un acuerdo con los europeos.
Respecto al banano, el principal dilema de Ecuador es que anteriores grupos de arbitraje de la OMC le dieron la razón al país andino en la disputa bilateral. Pero esos dictámenes “no se han concretado en los hechos”, recordó Paredes.
Ecuador considera, además, que el trato que sufren respecto a los países de Asia, Pacífico y el Caribe es discriminatorio, y que favorece a las ex colonias europeas, cuya producción ingresa al territorio de los 27 sin ningún arancel.