El izquierdista Rafael Correa, cuyo triunfo en las elecciones ecuatorianas es cada vez más seguro y holgado, aseguró que su amistad con Hugo Chávez no significa que éste tendrá injerencia en su Gobierno. En cambio, dijo, pretende que el acercamiento con el mandatario venezolano se repita con los líderes regionales de su misma extracción, como Luiz Inacio Lula da Silva, en Brasil; Néstor Kirchner, en Argentina; y Michelle Bachelet, en Chile.
En declaraciones a la televisión local, Correa dijo en forma de deseo, que “ojalá nos acerquemos muchísimo a Chávez”, como también con los presidentes izquierdistas mencionados anteriormente.
“Por Dios, son países latinoamericanos, ¿a quién tenemos que pedirle permiso para estrechar lazos de amistad?”, expresó Correa, que ya se prueba el traje de Presidente.
“¿No tenemos que acercarnos a países como Venezuela, que nos puede ayudar muchísimo, porque hay una oligarquía a la que le cae mal Chávez?”, se preguntó. En esa línea, comentó que si el Presidente estadounidense ofrece ventajas para Ecuador “por supuesto que haremos tratos con Bush para beneficio mutuo”.
“Chávez es mi amigo personal, pero en mi casa no mandan mis amigos, mando yo, y aquí en Ecuador van a mandar los ecuatorianos”, aseveró Correa, quien dijo que no ha recibido ninguna llamada del Presidente venezolano luego de difundidos los resultados.
“Vamos a hacer todo lo que sea necesario para sacar adelante a la patria y al bien común de los ecuatorianos”, manifestó y atribuyó tales temores a lo que llamó “una campaña sucia” de su rival, el magnate bananero Álvaro Noboa.
El espíritu bolivariano, cimiento de una amistad
Adujo que lo que le une a Chávez el espíritu bolivariano “de buscar la integración latinoamericana y ojalá eso nos una a todos los presidentes de América Latina ¿dónde está el temor, por favor?”.
En caso de ser ratificado su triunfo electoral por los resultados oficiales, ofrecidos para el martes por el Tribunal Electoral, Correa sucederá en el poder al Presidente Alfredo Palacio, su anterior jefe, desde el 15 de enero del 2007, y por un período de cuatro años.