Las exportaciones de Japón repuntaron en julio con ayuda de los grandes envíos de combustible a China antes de los Juegos Olímpicos, aunque esto no logró desactivar las preocupaciones de que la segunda economía mundial se dirija inevitablemente a una recesión.
El incremento de la demanda del diesel japonés se reflejó en la acumulación de combustible de China para las Olimpíadas de Beijing. No obstante, los analistas dicen que pronto terminará el auge de las compras, que contribuyeron a que China superara a Estados Unidos como principal mercado exportador de Japón.
Las exportaciones se elevaron un 8,1% en julio con respecto al mismo mes de 2007, superando la mediana de las proyecciones del mercado de un alza del 5,6%. Eso siguió a un descenso del 1,8% en junio desde junio de 2007, que había sido el primer declive en casi cinco años.
Durante meses, la firme demanda de China y otras economías emergentes de autos Toyota, electrónicos Panasonic y otras marcas globales, además de las sólidas ventas a Europa, habían amortiguado el impacto del desplome de las ventas a Estados Unidos. Pero los analistas decían que a largo plazo, ninguna región escaparía de la desaceleración global causada por el racionamiento del crédito estadounidense, y que las cifras mejores de lo previsto no cambiaban la opinión de que la economía japonesa pierde impulso.
"La subida de las exportaciones en julio fue algo temporario", indicó Takeshi Minami, economista jefe del instituto de investigaciones Norinchukin Research Institute. "Dada la debilidad de las economías de Estados Unidos y Europa, las exportaciones japonesas seguirán flojas y tampoco se puede prever mucha ayuda de la economía china, pues se espera que se modere después de los Juegos Olímpicos", agregó.
Subrayando los problemas de las exportaciones japonesas, los envíos a Estados Unidos descendieron un 11,5% en julio respecto de un año atrás, marcando el decimoprimer mes seguido de contracciones anuales, principalmente por la caída de los envíos de automóviles.
Las importaciones japonesas de julio crecieron un 18,2% con respecto al mismo mes de 2007, más de lo previsto, recortando el superávit comercial de Japón en casi un 90% comparado con el mismo mes del año pasado a 830 millones de dólares.