Las exportaciones y la producción industrial de Alemania cayeron en marzo ante la disminución de la demanda internacional, con lo que el principal exportador de bienes del mundo queda en una posición vulnerable ante la eventual desaceleración económica de los próximos meses.
Según datos preliminares dados a conocer hoy, las exportaciones alemanas descendieron un 0,5% intermensual, afectadas por la menor demanda europea, lo que supone una nueva señal de que la expansión de la zona euro está encontrando obstáculos.
Las importaciones se elevaron 0,8%, recortando el superávit comercial un 5,5% intermensual hasta los 23.610 millones de dólares.
Alemania ha sido el mayor exportador mundial de bienes desde 2003, mientras que el año pasado vendió por un valor de casi un billón (un millón de millones) de euros al resto del mundo.
Durante años, el comercio internacional ha sido el motor del crecimiento del país germano, pero la ralentización de la economía global y la fortaleza del euro están erosionando su impulso.
"Las exportaciones claramente están perdiendo fuerza", dijo Ulrike Kastens, economista del banco Sal. Oppenheim. "El tren exportador sigue avanzando pero a un ritmo mucho más lento", agregó.
"El crecimiento se ha enfriado significativamente, particularmente en los países del sur de la zona euro, y eso afecta a las exportaciones", dijo en Commerzbank el economista Matthias Rubisch. "La fortaleza del euro también actúa como un freno y probablemente veamos un impacto aún mayor en los próximos meses", advirtió.
La caída de las exportaciones de la mayor economía europea fue la segunda consecutiva y derribó las expectativas de una pequeña alza. No obstante, no todos perdieron el optimismo. Por ejemplo, Brian Mandt, economista de Postbank, dijo que “en general no soy muy pesimista sobre las exportaciones alemanas porque la demanda global de bienes de capital es muy alta y Alemania es un jugador importante en esta área", dijo.
A su vez, la producción industrial también perdió algo de potencia al final del primer trimestre, con un descenso del 0,5% en marzo. La producción aumentó un 2,3% el primer trimestre, pero una baja de los pedidos manufactureros por cuarto mes seguido en marzo apuntó a un panorama industrial más flojo.
Los datos de los pedidos, difundidos ayer, aumentaron la evidencia de que se desacelera la economía después de que la confianza empresarial cayera fuertemente en abril. "Para la industria manufacturera, el declive de los pedidos en meses recientes y el oscurecimiento significativo sobre la confianza apuntan a un debilitamiento del impulso de la producción en los próximos meses", explicó el Ministerio de Economía mediante un comunicado que acompañó los datos de producción.
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