En la última semana de junio, los biocombustibles, las materias primas y el crudo registraron aumentos en sus cotizaciones. En efecto, ninguno de los productos que abarca este análisis reportó una baja en su precio.
El mayor ascenso lo sufrió el azúcar. La ganancia en el precio fue sustancial: 21,78%. El azúcar había llega la semana pasada a su máximo de dos meses, alentado sobre todo por la expectativa de un menor rendimiento esperado por parte de Brasil, primer exportador mundial del producto. Según operadores, el histórico avance de esta semana (el mayor desde marzo) se asocia con el alza del precio del petróleo, que ya se ubica por encima de los 140 dólares por barril en Nueva York. Según Jack Scoville, Vicepresidente de The Price Group de Chicago, el precio del azúcar es una referencia de la evolución del combustible, porque un alza de los precios del petróleo tentaría a los productores de caña de azúcar para destinar más producto a la fabricación de etanol.
Uno de los productos cuyo incremento fue significativo fue la soja, que vivió una semana muy agitada. El aumento de la soja estadounidense fue del 7,04%, mientras que la harina y el aceite de soja ascendieron un 8,19% y 5,72% respectivamente. En un mercado dominado por los flujos especulativos que ponen sus ojos en los commodities, el precio de la soja sigue batiendo récords en la bolsa de Chicago, donde la oleaginosa alcanzó una nueva marca de 598,20 dólares la tonelada. En su reporte semanal sobre el estado de los cultivos, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) indicó que un 58% de la soja plantada es entre "buena y excelente", contra un de 57% la semana pasada. "Esto todavía es inferior al nivel del año pasado", señaló Bill Nelson, de Wachovia Securities. La cotización de la soja, a su vez, está sostenida por las estadísticas estadounidenses publicadas el lunes por la mañana, según las cuales las reservas habían retrocedido un 38% el 1 de junio en comparación con el año anterior. "Esto significa que la producción de soja puede alcanzar potencialmente los 3.000 millones de bushels (81,7 millones de toneladas) como máximo, lo que es inferior a las previsiones de la demanda, que será de 3.060 millones (83,3 millones de toneladas)", explicó Nelson.
Según el analista agropecuario Alejandro Ramírez, la suba en el precio de la soja está "influida por la fuerte participación de los fondos de inversión que salen en forma rauda de las acciones y se meten en los commodities". Ramírez dijo que en este contexto el precio de la oleaginosa, así como del complejo en general, seguirá creciendo y se colocará cómodamente por encima de los 600 dólares, e hizo referencia a la existencia de una “burbuja de la soja”. "Es un precio especulativo. No tendría que estar en estos valores debido a que, con excepción de los problemas puntuales registrados en las últimas semanas en Estados Unidos, no hay problemas con la oferta de la soja. Por eso creo que la demanda no va a aguantar semejante precio", destacó Ramírez. Por otra parte, Patricia Bergero, Subdirectora de la Bolsa de Comercio de Rosario, coincidió con Ramírez en que el precio de la soja superará con facilidad los 600 dólares la tonelada, pero su opinión con respecto a la oferta es diferente. "La próxima temporada, que Argentina y Brasil empiezan a sembrar en septiembre, sigue siendo ajustada. Si hay problemas con algunos de los tres productores y exportadores más importantes (Estados Unidos, Brasil y Argentina) será más complicada y los precios se mantendrán en alza", dijo Bergero. "Las condiciones tienen que ser óptimas y excelentes para que se revierta la tendencia alcista de precios", ya que "la demanda está muy fuerte y lejos de retroceder, aumenta en forma permanente", amplió. Otras materias primas con incrementos para destacar fueron el aceite de colza (3,08%) y la avena (4,29%).
El precio del crudo también subió fuertemente, y amenaza con no volver a ubicarse por debajo de la barrera de los 140 dólares el barril. esta vez, el WTI creció un 6,70%, mientras que el Brent lo hizo en un 7,39%. El sustantivo incremento se debió al anuncio de Estados Unidos de una caída en sus reservas de crudo, un descenso mayor al previsto. En efecto, las reservas de petróleo en el país norteamericano se redujeron en 2 millones de barriles la semana pasada, hasta los 299,8 millones. Además, influyó la debilidad del dólar (alentada por las expectativas de que el Banco Central Europeo eleve sus tasas de interés), un incremento de la demanda y la preocupación por posibles alteraciones en el suministro del crudo en Oriente Medio y África. Por otra parte, hay que contemplar factores geopolíticos, como las tensiones entre Estados Unidos e Irán por el programa nuclear iraní. En este sentido, el Ministro iraní de Petróleo, Gholam Hossein Nozari, advirtió de la posibilidad de que una acción militar contra Teherán genere más volatilidad en los mercados de hidrocarburos y dijo que "nadie puede imaginar cuál sería la reacción" si Irán sufre un ataque por parte de otro país.