Corea del Sur y Estados Unidos acordaron en Seúl revisar las condiciones fitosanitarias en vigencia para la entrada de carne vacuna estadounidense, lo que permitiría ampliar las importaciones, según informó la agencia surcoreana Yonhap.
De acuerdo a esa fuente, Estados Unidos se comprometió a reforzar la prohibición del uso de las harinas de carne a cambio de que Corea del Sur levante las barreras impuestas en 2006 a las importaciones de carne que contenga hueso.
Corea del Sur suspendió en octubre pasado la inspección del vacuno del país norteamericano tras alegar que los exportadores estadounidenses no cumplían con las leyes sanitarias vigentes, por lo que desde entonces las importaciones de esa carne estaban paralizadas.
El Ministro surcoreano de Alimentos, Agricultura, Bosques y Pesca, Min Dong-seok, afirmó que "ambas partes han acordado las condiciones sanitarias que permitirán que la mayor parte del vacuno menor de 30 meses pueda ser importado". Agregó que los representantes de ambos países anunciarían hoy el acuerdo, tras una semana de negociaciones celebradas en Seúl. Se espera que el propio Presidente surcoreano, Lee Myung-bak, que será recibido en Camp David por el mandatario de Estados Unidos, George W. Bush , anuncie oficialmente el acuerdo.
La medida descomprime las tensiones entre Seúl y Washington y allana el camino hacia la aprobación legislativa del Tratado de Libre Comercio (TLC) que ambos países firmaron. La firma del convenio se veía demorada por la cuestión de la carne estadounidense.
Corea del Sur había prohibido en diciembre de 2003 todas las importaciones de vacuno norteamericano al detectarse el primer caso del “mal de la vaca loca” en Estados Unidos. En octubre de 2006 Seúl permitió las importaciones con la especificación de que sólo fuese de carne de reses menores de 30 meses que no contuviera huesos, con el fin de rebajar los riesgos.
No obstante, Seúl ha paralizado las importaciones en varias ocasiones alegando que había detectado carne que no cumplía la normativa en algunos cargamentos enviados desde Estados Unidos, que contenían huesos.
Antes de 2003, Corea del Sur era el tercer mercado para la carne de vacuno estadounidense, con unas importaciones anuales por valor de 850 millones de dólares.