El Presidente surcoreano, Lee Myung-bak, se comprometió hoy a conseguir garantías de Washington para impedir la entrada a su país de carne estadounidense de vacas mayores de 30 meses, más susceptibles de contraer Encefalopatía Espongiforme Bovina, más conocida como “mal de la vaca loca”.
“Obtendré la garantía del Gobierno estadounidense para que no llegue la carne de vacuno mayor de 30 meses y espero que Estados Unidos, como aliado de Corea del Sur, respete la voluntad del pueblo surcoreano”, dijo Lee en rueda de prensa.
EL mandatario surcoreano volvió a pedir disculpas a los ciudadanos por la preocupación desatada acerca de la importación de carne vacuna proveniente de Estados Unidos.
Por su parte, el Ministro surcoreano de Comercio, Kim Jong-hoon, y la Representante de Comercio estadounidense, Susan Schwab, se reunirán esta semana en Washington para buscar una solución a este problema.
Corea del Sur y Estados Unidos alcanzaron un acuerdo en abril por el que Seúl accedió a abrir el país casi sin condiciones a la carne vacuna estadounidense. Pero el 2 de mayo se desató una ola de protestas casi diarias en las que se acusaba al Gobierno de buscar objetivos políticos en lugar de imponer criterios sanitarios.
La semana pasada, el Primer Ministro Han Seung-soo y su Gobierno ofrecieron su renuncia para asumir la responsabilidad de la crisis abierta por el acuerdo firmado con Estados Unidos.
A su vez, Lee se comprometió a realizar sus proyectos políticos de acuerdo con la opinión pública y hasta se mostró dispuesto a abandonar su plan para construir un gran canal a través de la península si enfrenta una fuerte oposición. El conflictivo proyecto fue una de las principales propuestas del programa electoral de Lee, aunque ha sido muy criticado en varios ámbitos.