El gobierno brasileño informó que sus exportaciones de soja alcanzaron en mayo un volumen récord de 4,4 millones de toneladas, impulsadas en gran medida por los efectos del conflicto agrario de Argentina.
El crecimiento es del 39,7%, ya que en mayo de 2007 las ventas externas de soja totalizaron 3,15 millones de toneladas, según datos aportados por el Ministerio de Agricultura.
"Hemos visto una reubicación de los embarques desde Argentina hacia acá, realmente ha ocurrido bastante, creo que buena parte del aumento es por eso", remarcó Andrea Cordeiro, operador de Labhoro, ubicado en el estado sureño de Paraná.
Un operador de Sao Paulo, que no quiso ser identificado, coincidió en que la protesta del agro argentino “acaba influenciando la demanda por Brasil”. “No hay otro factor para el incremento, los contratos que tenían allá están siendo transferidos para acá”, agregó.
La situación en Argentina se torna más delicada con el transcurrir de los días. Desde hace casi tres meses, los productores rurales argentinos realizan paros en protesta por el nuevo impuesto sobre las exportaciones agrícolas.
Esta situación favorece el desempeño exportador del agro brasileño. La harina y el aceite de soja de Brasil, productos que por sus altos recargos no se destacan en la maquinaria exportadora brasileña, también tuvieron ventas externas fuertes el mes pasado.
Las exportaciones de harina de soja alcanzaron las 1,74 millones de toneladas en mayo, frente a las 819.000 toneladas en abril, pero lejos del récord de 2,33 millones de toneladas de septiembre de 2002.
Los embarques de aceite sumaron en mayo 147.000 toneladas, frente a las 102.000 en abril, también mucho menos que las 525.000 toneladas de septiembre de 2002, cuando los embarques sumaron 3,8 millones de toneladas.
En la temporada 2007/2008, Brasil tuvo una producción récord y se proyectan ventas externas de 27,3 millones de toneladas para este año, cuatro millones más que en el 2007, según la Asociación Brasileña de las Industrias de Aceites Vegetales (Abiove).
Brasil es el segundo mayor exportador mundial de soja, luego de Estados Unidos, y Argentina el tercero, aunque lidera las ventas externas de derivados.
El aumento de las ventas externas brasileñas del grano de mayo también fue parcialmente favorecido, según fuentes del sector, al traslado de registros de abril, cuando una huelga de fiscales de la oficina impositiva afectó los envíos.