De Plata calculó que sería suficiente ese número de votos, más los de otros 20 legisladores demócratas, que ya estaban asegurados, y a la mayoría de los sufragios republicanos –los que da por descontados-, como para pasar el requisito de 218 votos afirmativos, con el que la iniciativa recibiría la aprobación en la Cámara de Representantes.
Por otra parte, agregó que la "ventana de oportunidad" para presentar el acuerdo para que sea votado en el pleno, se abrirá entre febrero y marzo del año que viene. Por ello, el trabajo de “lobby” se hará más arduo en los tres meses que quedan para ese momento.
Las declaraciones del funcionario colombiano fueron vertidas tras finalizar una presentación organizada por el Consejo para las Relaciones Internacionales en el Congreso norteamericano, lugar en el que compartió el estrado con John Veroneau, segundo en el mando del en el USTR (Representante Comercial de EEUU).
Según Veroneau, Bogotá ya cumplió con los requisitos pedidos por los demócratas a mitad de año, por lo que ya merece ser tenido en cuenta. "Colombia tendrá un voto. Este Congreso tendrá que votar (el Tratado de Libre Comercio)”, aseguró el representante comercial norteamericano, llegando a sugerir que la administración Bush podría someter el tratado aún sin tener certeza de si será aprobado o no.
"Seguiremos trabajando con el Congreso para determinar el mejor momento para presentarlo. Pero el Congreso casi nunca toma una decisión hasta que la votación esté cercana", sostuvo el funcionario.
Riesgo de rechazo
El ejecutivo estadounidense tiene la atribución de presentar el TLC al legislativo cuando quiera. Pero a partir de ese momento, el Congreso solo tendrá 90 días para aprobarlo o rechazarlo.
Es muy alto el riesgo de someter el tratado comercial a la Cámara de Representantes sin haber logrado previamente la "luz verde" de los demócratas, quienes dominan el Congreso. En este sentido, éstos advirtieron a la administración Bush sobre caer en este error, ya que el acuerdo podría salir derrotado.
Precisamente, los demócratas consideran tanto febrero-marzo como todo el 2008 como momentos difíciles, ya que se encontrarán en plena campaña electoral, en vistas a los comicios presidenciales y legislativos de noviembre. Y buena parte de la base del partido, clave en los comicios, se opone a los TLC.
Por ello, los demócratas consideran que justo después de las elecciones sería el momento oportuno para votar sobre el proyecto comercial, cuando aún no haya tomado posesión ni el nuevo presidente ni el nuevo Congreso.
Costos políticos
La administración, por su parte, está presionando para que sean los demócratas quienes asuman el costo político de decirle "No" a uno de los aliados más importantes del Hemisferio. La esperanza es que, como piensa Plata, al menos 15 no estén dispuestos a correr ese riesgo.
Aún de ser así, el ministro colombiano dijo estar confiando en que la administración Bush no actuará de manera irresponsable y, si bien tendrá que asumir un riesgo, éste será calculado.
Visita de congresistas a Colombia
En otro orden de cosas, el próximo sábado llega al país sudamericano Carlos Gutiérrez, secretario de Comercio de EEUU, tercera vez que viaja a Bogotá en los últimos dos meses. El funcionario arriba acompañado por una comisión de congresistas, que buscan lograr el apoyo del legislativo norteamericano para la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia.
La comisión de legisladores norteamericanos está formada por el senador republicano Gordon Smith y Mike Conaway y Wally Herger, representantes de ese mismo partido.
También viajan a Colombia los diputados demócratas Yvette Clarke, Jim Costa, Stephanie Tubos Jones, Gregory Meeks, John Salazar y Melvin Wastt, según indicó hoy el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia.