En su blog, la Comisaria de Agricultura de la unión Europea (UE), Mariann Fischer-Boel, afirmó que el fracaso de la Ronda Doha en Ginebra supone una "grave derrota para el comercio y para el desarrollo internacional".
Sin embargo, indicó estar "orgullosa" del papel desempeñado por el bloque comunitario en las discusiones comerciales multilaterales y "si no conseguimos llegar a un acuerdo no fue por un acto político de fuga". Todo lo contrario, aseveró, "hemos instado enérgicamente por que salieran adelante las conversaciones".
Para Fischer, las reformas de la Política Agrícola Común (PAC), el programa comunitario agrario que otorga cuantiosos subsidios al sector, han transformado el papel de la UE en la entidad multilateral. La PAC, dijo, se ha modificado de forma "espectacular", con las sucesivas reformas, de modo que la gran mayoría de las subvenciones se realizan ahora en forma de pagos directos, lo que, argumenta, permite evitar "la distorsión de los mercados".
Sin embargo, este cambio de enfoque, obliga al bloque europeo a ser "mucho más estricto" en la OMC, pero a cambio "hemos ofrecido la oportunidad de cortar barreras al comercio, abrir mercados y propulsar la economía mundial". En este sentido, Fischer alegó que con esta oferta sobre la mesa "hemos sido capaces de desempeñar un papel muy positivo en Ginebra".
Mientras se decide el "mejor camino a seguir", la funcionaria subrayó que la UE continuará con la labor de crear una PAC como instrumento del siglo XXI que aborde las preocupaciones sobre el suministro y seguridad de los alimentos, una agricultura competitiva, el cuidado del medio ambiente y el desarrollo de las zonas rurales.