El intercambio comercial chileno alcanzó en octubre los 10.617 millones de dólares, lo que representa un aumento del 37% frente al mismo mes de 2006. De acuerdo al informe mensual de comercio exterior que emite el Servicio Nacional de Aduanas, Asia es es el mercado más dinámico para la economía chilena.
Los envíos chilenos totalizaron 6.268 millones de dólares, un 37,4% más que en octubre del año pasado. De ese total, Asia captó un 39,5%, correspondiendo un 16,9% a China, un 11,8% a Japón, un 4,3% a Corea del Sur y un 2,9% a Taiwán.
El 56% de las exportaciones totales (3.495 millones de dólares) correspondió a la minería del cobre, incluyendo el cobre refinado en bruto y los minerales concentrados, que crecieron un 50% en doce meses.
Las exportaciones de cobre refinado en bruto ascendieron a 2.087 millones de dólares. El 23% tuvo a China como destino, mientras que el 15% y el 13% correspondió a Estados Unidos e Italia respectivamente.
Los países del TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) concentraron el 17,4% del total exportado. Por su parte, Estados Unidos el 11,5%, Canadá el 3,3% y México el 2,7%.
El 14,5% de los envíos fue a las naciones de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), correspondiendo un 6,3% al Mercosur. Por su parte, Europa participó con el 26,6% de los embarques chilenos del décimo mes de 2007.
Las ventas a China fueron de 1.060,8 millones de dólares, un aumento del 157% interanual. También hubo un fuerte incremento de los envíos a Brasil, con un total de 289,7 millones millones de dólares, lo que supera en un 41,5% el monto de octubre de 2006.
La celulosa fue el segundo producto de mayor incidencia en el crecimiento de las exportaciones en octubre. Le siguen la madera y sus manufacturas y el sector vitivinícola, con envíos por 114 millones de dólares.
Con un monto de 4.349 millones de dólares, las importaciones en octubre aumentaron 37% interanual. La mitad de las internaciones provino desde América, seguida por Asia con el 30% y Europa con el 17%.
De todos modos, Europa concentró el mayor aumento de las importaciones chilenas debido a las compras de petróleo, especialmente a Turquía.