China aumentó hoy los reintegros arancelarios por concepto de exportaciones textiles debido a la reducción de las ventas externas, mientras que un indicador económico clave mostró que la actividad fabril retrocedió notablemente en julio.
Los analistas habían anticipado que el Gobierno adoptaría medidas para ayudar a los exportadores, luego de que en junio bajaran las exportaciones. El debilitamiento de la demanda ha complicado las gestiones gubernamentales para mantener la expansión económica y frenar la inflación al mismo tiempo.
El reintegro del Impuesto al Valor Agregado (IVA) de las exportaciones textiles y ropa subirá tres puntos porcentuales hasta el 13% a partir de hoy, dijo en su página de Internet el Ministerio de Economía.
Beijing abolió los reintegros fiscales el año pasado en cientos de productos para frenar la expansión económica (y evitar un recalentamiento de la economía) y reducir el superávit comercial. Pero las fábricas textiles emplean a millones de personas, y una merma en las exportaciones planteó la amenaza de despidos masivos. Las exportaciones textiles bajaron un 4,2% en junio frente al mismo mes hace un año. En general, las exportaciones aumentaron un 18,2%, una tasa mucho menor al 28% en mayo.
La Federación China de Logística y Compras dijo hoy que su índice de gerentes de compras (un indicador de la actividad industrial que incluye nuevas órdenes, exportaciones y otros factores) cayó un 48,4% en julio, su nivel más bajo desde el comienzo de esas estadísticas en 2005.
Las cifras fueron más débiles que las calculadas e indican que "la actividad económica ha retrocedido marcadamente en el sector fabril chino", dijo Mingchun Sun, economista de Lehman Brothers.
Los fabricantes y exportadores chinos han sido afectados por el encarecimiento de la energía y materias primas, la menor demanda global y el encarecimiento de la divisa china, el yuan, lo que hace más caro sus productos en el mercado estadounidense.