Ni los fabricantes de sierras eléctricas, ni los de auriculares stéreo, ni siquiera los productores de prácticamente cualquier artículo. Ningún exportador chino se salva de la amenaza planteada por la desaceleración de la demanda de Estados Unidos y Europa Occidental.
Desde que la mayor feria exportadora mundial se inauguró la semana pasada en Guangzhou, China, ejecutivos de todos los rincones del país asiático no han parado de quejarse por los costos crecientes y la decadencia de las ventas.
"La mayoría de los proveedores fueron golpeados por la crisis financiera. Es un desastre”, confió Kevin Cao, Gerente de exportaciones de HuangYang Bronze Company, una firma que fabrica cables y alambre de aluminio que desde julio ha visto caer en casi un 50% sus exportaciones y que tuvo que reducir drásticamente su fuerza de trabajo.
Las dificultades de los exportadores chinos pueden parecer incongruentes, sobre todo ante el anuncio del Gobierno de que los envíos de septiembre crecieron un 21,5% interanual y generaron un superávit comercial récord de 29.300 millones de dólares.
Pero como lo hace el grueso de los países, China da a conocer sus estadísticas comerciales en dólares. La realidad es que la mitad del incremento en el valor de las exportaciones del mes pasado refleja el proceso de apreciación que el yuan sufrió el año pasado. En efecto, la moneda china se revaluó a paso firme hasta mediados de junio de 2008, cuando el Gobierno detuvo abruptamente el proceso de apreciación ante el temor de que la competitividad de los productos de exportación se viera erosionada, dando lugar al retorno del excelente desempeño de las ventas externas.
El resto del incremento en las exportaciones chinas de septiembre tiene que ver con la inflación doméstica del país asiático. Si bien China aún no ha dado a conocer el índice de precios del noveno mes de 2008, las cifras de agosto, ajustadas por inflación y apreciación de la moneda, arrojan que en realidad las exportaciones cayeron un 0,5% con respecto al mismo mes de 2007.
Los envíos registrados en agosto y septiembre responden a órdenes efectuadas meses atrás. El flojo panorama de los proveedores de la feria de Guangzhou sugiere que los cargamentos se desacelerarán más en los meses próximos.
Muchos de los trabajadores que pierden sus puestos en industrias relacionadas con la maquinaria exportadora, parecen encontrar en el mercado interno una nueva fuente de empleo, aseguran los exportadores. El crecimiento de la economía china estaría desplazándose desde tasas del 12% hasta tasas que rondarían el 8% o 9%, en tanto la fortaleza de las ventas domésticas estaría en parte compensando el declive de las exportaciones.
Este fenómeno es visto como un verdadero shock por el sector exportador chino, que solía registrar tasas anuales de crecimiento del 20% o 30%, incluso con obstáculos inflacionarios y de apreciación. Durante años, los exportadores chinos se endeudaron e invirtieron masivamente, confiando en que la más minima expansión de sus fábricas equivaldría al engrosamiento de los pedidos del exterior. Ahora, esas órdenes están declinando. Por ejemplo, las exportaciones a Europa de Ningbo Deye Domestic Electrical Appliance Technology, una empresa que fabrica aires acondicionados y estufas portátiles, comenzaron a caer imprevistamente en mayo y junio, y en septiembre descendieron un 20% interanual. La compañía ya ha reducido su fuerza de trabajo de 1.500 a 1.000 empleados.
Inicialmente, muchas firmas chinas respondieron a la debilidad de la demanda estadounidense con el aumento de sus acciones de marketing en Europa. Los envíos chinos al viejo continente rápidamente superaron a los dirigidos al país norteamericano, pero ahora comenzaron a desacelerarse precipitadamente luego de que los problemas económicos y financieros saltaran el Atlántico hasta Europa.
Algunos de los descensos más dramáticos en materia de exportación se dieron en los cargamentos de productos electrónicos, indumentaria y juguetes a Estados Unidos. Yangzhou Sure International Trading Company ha visto sus envíos al país norteamericano de controles remotos para televisión reducirse más de un 80%, mientras que las ventas a Europa han caído un 30%, según comentó Allan Peter, Gerente General.
Particularmente preocupante es la caída de las exportaciones de juguetes e indumentaria, mientras la demanda de Estados Unidos y Europa sigue declinando incluso cuando los fabricantes chinos se trasladan a Vietnam para aprovechar los bajos costos de mano de obra.
Xinhua, la agencia estatal de noticias, anunció que la Administración General de Aduanas de China ha detectado que el 52,7% de las compañías chinas exportadoras de juguetes han cesado sus operaciones en los primeros siete meses de 2008. La mayoría de esos 3.631 exportadores eran muy pequeños, agregó la agencia. En parte, el crecimiento de las exportaciones chinas de materiales industriales como acero, compensaron las pérdidas de estos sectores.
Unos pocos exportadores que sólo venden a mercados emergentes insisten en que sus ventas permanecen saludables. Li Gang, Gerente de Ventas de Shanghai Pudong Import and Export Company, que se especializa en la venta de sierras mecánicas a Europa del Este y Sudamérica, dijo que las órdenes permanecían fuertes.
Pero en general, casi ningún exportador ha esquivado el coletazo de la desaceleración de los pedidos del exterior. "Grande o pequeño, todos han sido afectados”, dijo Dai Chao Yang, Gerente General de Shanghai Kedun Power Tools Company, cuyas exportaciones han caído un 20% en lo que va del año.