Los presidentes de Estados Unidos, George W. Bush, y Colombia, Álvaro Uribe, reafirmaron una vez más en la Casa Blanca la estrecha alianza que une a sus dos países, y pidieron al Congreso estadounidense que apruebe el Tratado de Libre Comercio (TLC) bilateral.
En el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, Bush y Uribe aparecieron después de una reunión que se extendió por más de una hora en la que participaron entre otros la Secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y la Embajadora colombiana en Estados Unidos, Carolina Barco.
El mandatario estadounidense felicitó a su par colombiano por el combate de su Gobierno contra los grupos insurgentes y saludó en particular el rescate el pasado 2 de julio por parte del Ejército colombiano de tres norteamericanos que permanecieron secuestrados por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) durante más de cinco años. "Nuestro país admira los esfuerzos de rescate de su Gobierno", señaló Bush.
La rueda de prensa sonó a una despedida de ambos gobernantes. Bush dejará la Casa Blanca en enero tras las elecciones presidenciales en Estados Unidos. "Usted hizo lo que dijo que iba a hacer. Usted merece el apoyo de Estados Unidos", le dijo Bush al Presidente colombiano.
Uribe, por su parte, agradeció al mandatario norteamericano el respaldo que ha dado a su Gobierno. "No tengo palabras para expresar mi gratitud", señaló Uribe, quien dijo que el apoyo norteamericano fue "esencial" para el "progreso" de Colombia. "Su apoyo ha sido muy importante para Colombia para enfrentar la amenaza del terrorismo", añadió Uribe.
Los mandatarios reiteraron asimismo su petición al Congreso estadounidense para que de luz verde a un TLC bilateral que fue firmado en noviembre de 2006, al que se opone la mayoría demócrata que controla la Cámara Baja. Bush pidió a los demócratas que "consideren cuidadosamente" el acuerdo, "no solo desde el punto de vista económico" sino también desde la perspectiva de la "seguridad nacional" de Estados Unidos. "El TLC es una declaración de valores comunes", dijo Bush sobre su aliado, e indicó como lo ha hecho en ocasiones anteriores al referirse a este acuerdo, que el pacto permite contrarrestar el "populismo" en la región.
"Nos interesa económicamente seguir abriendo mercado en nuestro vecindario, especialmente con una nación que está creciendo como la suya", dijo Bush a Uribe. "Y aún así no logramos que esto lo vote el Congreso. He pedido a los líderes demócratas del Congreso que voten y han bloqueado el voto de manera continua", subrayó.
Uribe por su lado, señaló una vez más que su gobierno busca el apoyo de los dos grandes partidos estadounidenses, el Republicano y el Demócrata, al TLC. "Un TLC significa para nosotros la posibilidad de asegurar a los inversores que vengan a Colombia, y cuantos más inversores vengan a Colombia, será más fácil para nosotros acabar con el terrorismo", dijo Uribe. "Las inversiones son la alternativa real a los cultivos ilícitos. Las inversiones son la posibilidad real de que nuestra gente encuentre empleo de buena calidad", sugirió.
La oposición demócrata que controla el Congreso y poderosos sindicatos estadounidenses como la gremial AFL-CIO piden a Colombia avances en la protección de sindicalistas antes de apoyar el pacto, que fue firmado el 22 de noviembre de 2006. Bush ya envió el TLC para su ratificación al Congreso, pero la oposición decidió guardarlo en un cajón después de que el mandatario ignorara las peticiones de los demócratas para que no remitiera el texto.
La mayoría de los expertos y analistas en Washington considera muy difícil que el acuerdo sea aprobado durante esta legislatura, dado que la campaña electoral para las presidenciales del 4 de noviembre en Estados Unidos avanza, y las dificultades de la economía estadounidense están lejos de sumarle simpatías a los acuerdos comerciales aún pendientes en el Congreso.
Por eso, hay pocas posibilidades de ver al TLC aprobado en la actual administración. El Senador Richard Lugar, un republicano de Indiana, dijo que si se realiza alguna sesión después de las elecciones, los legisladores podrían ratificar el tratado entonces. "La ratificación del acuerdo demostraría que Estados Unidos apoya a sus amigos, teniendo en cuenta las recientes declaraciones poco amistosas y las maniobras agresivas por parte de mandatarios latinoamericanos", dijo Lugar, líder republicano del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.