En un discurso ante el Departamento de Estado, el Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se dirigió al Congreso para pedirle la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia, así como fondos para una iniciativa de lucha antidrogas con México y América Central.
El mandatario estadounidense solicitó la ratificación legislativa del TLC para ayudar al país sudamericano a luchar contra la guerrilla y contrarrestar la influencia del “antinorteamericano” gobierno venezolano de Hugo Chávez. El Presidente colombiano, Álvaro Uribe, "enfrenta un continuo insulto del grupo terrorista llamado FARC", recalcó Bush, y debe enfrentar asimismo la influencia de un vecino "antinorteamericano como Venezuela", añadió.
La negativa del Congreso de aprobar este acuerdo puede ser vista como falta de apoyo de Estados Unidos a sus aliados, indicó el mandatario.
Bush exhortó a la oposición, contraria por el momento al TLC, a considerar el proyecto que envió el mes pasado al Congreso, porque "si no lo hace, el acuerdo está muerto", sentenció. La decisión de los demócratas de suspender el plazo de 90 días para considerar el TLC con Colombia es "sin precedentes y extremadamente desafortunada", apuntó.
"Espero que cambie su parecer", dijo en alusión la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, quien anunció la decisión de suspender el plazo.
Por su parte, la Secretaria de Estado, Condoleezza Rice, refiriéndose al TLC colombiano y a otro TLC con Panamá también pendiente de aprobación legislativa, señaló que "los que más se beneficiarán con el rechazo a esos acuerdos serán quienes no comparten nuestros valores".
Los demócratas aseguran que no aprobarán el pacto comercial con Bogotá a menos que Colombia exhiba mayores progresos en materia de derechos humanos. La Casa Blanca aún no ha enviado al Congreso el TLC con Panamá, ya que desea que primero se vote el texto colombiano.
A su vez, Bush pidió al Legislativo "aprobar la totalidad" de los 1.550 millones de dólares solicitados por la Casa Blanca para financiar la Iniciativa Mérida de lucha antidrogas en cooperación con México y América Central.
Bush, quien reconoció que la demanda de drogas en Estados Unidos es parte del problema del tráfico, defendió la Iniciativa Mérida como una "asociación de cooperación" con México y Centroamérica, y se comprometió a trabajar con el Congreso para tener aprobado el plan en lo que queda de su mandato, que finaliza en enero.
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