El Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunció hoy una nueva iniciativa para promover el libre comercio en América, en una reunión con representantes de países de América Latina que han suscrito Tratados de Libre Comercio (TLCs) con Washington.
En breves declaraciones en el Consejo de las Américas en Nueva York, donde tuvo lugar el encuentro, Bush afirmó que el proyecto, que denominó "Iniciativa para el Camino a la Prosperidad en América", aportará un foro "donde los líderes pueden trabajar para asegurarse de que los beneficios del comercio se compartan ampliamente".
La iniciativa, aseguró el mandatario, "profundizará las conexiones entre los mercados regionales y ampliará nuestra cooperación en asuntos de desarrollo". "Es una iniciativa muy prometedora, y esperamos resultados positivos cuando nuestros representantes se reúnan en este foro a fines de este año", destacó.
El Presidente estadounidense no aportó más detalles sobre la iniciativa en la reunión, en la que participaron, entre otros, los presidentes de El Salvador, Antonio Saca, y Panamá, Martín Torrijos. En su discurso, Bush lanzó una encendida defensa del libre comercio, subrayando que "nos conviene continuar abriendo mercados, especialmente en nuestro propio vecindario". "Es importante para los estadounidenses entender que las exportaciones benefician a los trabajadores”, agregó.
A su vez, recordó que siguen pendientes de aprobación en el Congreso los TLCs con Colombia, Panamá y Corea del Sur. El Presidente lanzó un llamamiento al legislativo para que apruebe esos tres tratados lo antes posible.
En concreto, Bush se refirió al TLC con Colombia, y señaló que el Presidente colombiano, Álvaro Uribe, y él han "trabajado de modo diligente para lograr un acuerdo justo, y el Congreso debe aprobarlo". La mayoría demócrata se resiste a votar el TLC con Colombia y reclama mayores garantías en lo que respecta al respeto a los derechos humanos y de los trabajadores en ese país. Bush también pidió la ratificación del TLC con Panamá, que aseguró que "será bueno para ese país y será bueno para Estados Unidos".
Apoyo de 11 líderes
En una declaración conjunta, los líderes de doce países americanos reafirmaron sus "compromisos compartidos con el comercio y la liberalización de inversiones, la inclusión social, el desarrollo, el derecho y la democracia".
"Reconocemos que la estabilidad macroeconómica y la liberalización comercial son herramientas importantes en la lucha contra la pobreza", agregaron los líderes. Los firmantes son los siguientes: Michelle Bachelet (Chile), Álvaro Uribe (Colombia), Oscar Arias (Costa Rica), Leonel Fernández (República Dominicana), Antonio Saca (El Salvador), Álvaro Colom (Guatemala), Manuel Zelaya (Honduras), Felipe Calderón (México), Martín Torrijos (Panamá), el Vicepresidente de Perú Luis Giampietri y la Embajadora canadiense Michael Wilson.
El texto, presentado como una declaración de principios, hace una defensa de los TLC, punta de lanza de la política de Bush en la región. Al tiempo que defienden iniciativas como un Área de Libre comercio de la Región Asia-Pacífico, también expresan su apoyo a los acuerdos bilaterales negociados por Estados Unidos.
La oposición a los TLCs es pronunciada en el caso de gobiernos como el del venezolano Hugo Chávez, el del boliviano Evo Morales o el del ecuatoriano Rafael Correa. Chávez incluso promueve, en oposición a la idea de un ALCA, su proyecto de Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), a la que se han integrado Cuba, Bolivia, Nicaragua y Honduras, y que permite a estos países comerciar en condiciones preferenciales.