www.adnmundo.com
Sábado 04 de Julio de 2009 Washington 13:50
-5º / 0º
Ir a la versión Argentina de ADNMundo
Todas las noticias Archivo Club de Lectores
Noticias en tu sitio
Un periódico de la Agencia Digital de Noticias S.A.
Miércoles, 14 de Marzo de 2007

Bush en América Latina: balance de una gira de final de mandato

¿Cumplió George W. Bush su objetivo de introducir al continente en su agenda y de reducir el creciente protagonismo de Hugo Chávez en la región?

Bush en América Latina: balance de una gira de final de mandato
Enviar Enviar
Imprimir Imprimir
Corrección Sugerir Corrección
Comentarios Escribir Comentarios
Anterior La UE prohibió el uso de un insecticida y pone en jaque a las oleaginosas argentinas
Siguiente El intercambio entre Uruguay y China aumentó 36,12%
Enchilame Meneame Technorati Yahoo

Las respuestas divergen según el observador consultado. De todos modos, luego de la visita del Presidente norteamericano por cinco países de América Latina- Uruguay, Brasil, Guatemala, México y Colombia- en algunas de esas naciones quedó la sensación de que los anuncios realizados por Bush fueron demasiado tímidos. Al menos lo consideraron así al contrastarlos con las expectativas previas. 

En Uruguay, por ejemplo, se esperaban señales más fuertes de parte uno de los mayores sociales comerciales de ese país pero finalmente no se firmó ningún acuerdo. Políticos locales como el ex presidente Jorge Batlle consideraron que, teniendo en cuenta la buena disposición mostrada por Bush, fue una pena que el Gobierno no hiciera más para retomar los esfuerzos en torno a la firma de Tratado de Libre Comercio (TLC). 

Uruguay firmó un acuerdo de inversiones (TIFA en inglés) con Estados Unidos a fines de 2006, entendido por todos como una instancia intermedia y como una muestra de las divisiones internas en el seno de la coalición gobernante de Tabaré Vázquez. El gabinete del Presidente, integrado por un ala izquierdista moderada y otra más radical, se divide entre los que, hartos de las asimetrías del Mercosur, desean apostar todo por un modelo a la chilena. En ese sentido, el primer paso necesario de esta ala, liderada por el Ministro de Economía Danilo Astori, sería asegurarse la sociedad con los norteamericanos. 

Ante la falta de consenso, Uruguay navega en la ambigüedad tanto a nivel político interno como en el bloque regional. 

La visita del Presidente Bush no contribuyó a desempatar esta puja con alguna cesión que sirviera de guiño, entre los que se esperaba un anuncio en el recorte de los aranceles para el ingreso de los productos uruguayos al territorio norteamericano. 

Desde la Asociación Rural de Uruguay (ARU), la repercusión fue positiva y se calificó la visita como “muy positiva, teniendo en cuenta las consecuencias comerciales favorables que podría tener para el país”. En ese sentido, se consideró un acierto el pedido del Ministro de Ganadería, José Mujica, de ampliar la cuota de exportación de carne a 80.000 toneladas. 

De líder mundial a líder regional 

Claramente, la escala en Brasil fue el escalón sobresaliente de la gira por la alianza estratégica que sellaron Lula y Bush en torno a la producción y exportación de etanol. Los mayores productores mundiales preacordaron incentivar la producción y el consumo de ese biocombustible, en lo que representó un intento de la Casa Blanca de atenuar su dependencia del petróleo a largo plazo, y en particular del que le compra a Venezuela. 

Bush extendió a Lula una invitación para que lo visite en Camp David el mes próximo para continuar trabajando en un acuerdo que, según trascendió, incluiría inversiones conjuntas en Centroamérica para producir etanol. En cambio, no se supo si Washington rebajará el arancel de 0,54 centavos de dólar al etanol brasileño. 

En Colombia, donde el Presidente Álvaro Uribe encarna mejor que nadie la contracara regional de Hugo Chávez, Bush aprovechó el viento a favor en un terreno más cómodo. Aprovechó su corta estancia de seis horas para reiterar su apoyo a la próxima aprobación en el Congreso de otros US$ 3.900 millones para el Plan Colombia II a repartir en los próximos siete años. 

Bogotá se lleva 700 millones de dólares por año en ayudas, lo cual constituye la mitad de lo que destina a toda la región. 

Tres países y un problema: la inmigración 

Luego de su paso por Guatemala y México, Bush no dio demasiados indicios de que el problema de los inmigrantes de ambos países que cruzaron ilegalmente la frontera- lo consiguieron 12 millones, de los cuales seis son mexicanos- vaya a resolverse. 

Guatemala es el país con mayor población de Centroamérica, con 12 millones de habitantes. La mitad de ellos son indígenas y el 10% emigra hacia Estados Unidos. Al respecto, el Presidente guatemalteco, Óscar Berger, que apoyó a Bush en su incursión en Irak con el envío de soldados, pidió a su par una moratoria en la deportación de ciudadanos de su país, detenidos al ingresar ilegalmente en territorio norteamericano, mientras se crean nuevas condiciones y negocian el aumento del cupo de inmigrantes de ese origen. 

Nuevamente, Berger recibió el apoyo de George W. Bush a la candidatura de Guatemala para ocupar un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y en la lucha contra el crimen organizado. 

Una vez en México, Bush recibió la afrenta amistosa de Felipe Calderón, sucesor panista de Vicente Fox, otrora socio del Presidente estadounidense que sufrió la aprobación de la construcción de un muro de 1.200 kilómetros en la frontera binacional. 

Calderón instó al norteamericano a aumentar el intercambio económico y cooperación en el desarrollo, y no un muro fronterizo como medios para acabar con la emigración ilegal.
“Nosotros consideramos, con todo el respeto, que se puede contener más eficazmente la emigración construyendo un kilómetro de autopista en Michoacán o el Zacatecas que 10 kilómetros de muro en la frontera”, declaró el mexicano, que pese a ofrecer su colaboración en la materia indicó que “no se puede frenar la emigración por decreto”. 

La respuesta de Bush fue una promesa genérica de “trabajar tan intensamente como sea posible para conseguir la aprobación de una reforma migratoria de carácter integral”. Pero dentro de “la reforma migratoria”, tal como lo afirmó desde Guatemala, está la construcción del muro.

La sombra de Hugo Chávez

La gira de Bush de una semana por la región tuvo que convivir, además de las tradicionales protestas callejeras que se originan en los países del continente en su contra, con la sombra del Presidente venezolano, Hugo Chávez.

Incluso antes de salir de Washington, los medios estadounidenses criticaron que la gira para reinsertar al continente en la agenda de Estados Unidos llega tarde, después de que Chávez haya ganado adeptos entre los líderes del continente y las sociedades.

Pese a ello, una encuesta del Latinbarómetro 2006 publicada por el diario español El País muestra un empate en la imagen de los dos mandatarios. La nota promedio de ambos fue 4,6, con una mejor imagen para el estadounidense en Centroamérica y para Chávez en el Cono Sur.

En Argentina la popularidad de Chávez es de 5,6 y la de Bush 1,9 (la menor del continente); en Bolivia es de 4,6 y 4,3 respectivamente; en Brasil 4,1 y 3,4; en Chile empatan con 3,3; en Colombia 3,9 y 5,4; en Costa Rica 3.0 (la peor cifra de Chávez junto con Perú) y 5,3; en Ecuador 5,1 y 4,1; en El Salvador 4,1 y 5,9; en Guatemala 4,5 y 5,0; en Honduras 4,4 y 6.3; en México 3,5 y 4,3; en Nicaragua 4,7 y 5,5; en Panamá 4,2 y 7.0 (el más alto para el estadounidense); en Paraguay 5,5 y 4,5; en Perú 3.0 y 5,2; en República Dominicana 6.0 y 6.5 (el país con mejor imagen promedio de los dos mandatarios); en Uruguay 4,8 y 2,8; y en Venezuela, donde Chávez se impone por 7,1 a 3,4.

Chávez persiguió a Bush desde que empezó su gira. Mientras el estadounidense llegó a su segundo destino, Uruguay, Chávez usó su visita a la Argentina como una plataforma para atacarlo. Cuando Bush llegó a Colombia para apoyar la lucha contra el narcotráfico, su homólogo venezolano visitó a su amigo Evo Morales en Bolivia. Y cuando el texano arribó a Guatemala, Chávez lo invitó a irse de “nuestro continente” desde una tribuna en la Nicaragua del sandinista Daniel Ortega, a quien le garantizó el suministro de petróleo subvencionado.

La agenda de Bush fue armada con tino para los intereses estadounidense, al tiempo que la gira de Chávez fue un mensaje de cual es un territorio que le pertenece.

Excepto por Brasil, respetado por Estados Unidos como líder regional indiscutido, y cuya visita no fue mencionada por Chávez, el resto de la gira del mandatario estadounidense careció un plan concreto, lo cual en el ocaso de su mandato presidencial resulta tardío. Esa fue la principal crítica en su propio territorio.

Durante la semana en la que peregrinó por el continente, Bush jamás mencionó el nombre de su enemigo político. Y el único plan concreto donde el principal destinatario de la factura era Chávez, fue Brasil.

 
 
Lo + leido Lo + comentado Últimas noticias

Publicidad en adnmundo.com | 

Quiénes somos | 

Servicios Corporativos | 

Recomiéndenos | 

Archivo

Desarrollado por Esquemas.com

Todas las noticias | 

Las noticias en tu sitio | 

Las noticias resumidas | 

Contáctenos

Política Internacional y Seguridad | 

Economía y Finanzas  | 

Comercio Exterior e Integración | 

Energía

Deportes | 

Medio Ambiente | 

ADN Cool | 

Turismo |