El Presidente estadounidense George W. Bush pidió al Congreso nuevas aperturas de mercado para los productos estadounidenses y recordó que la forma inmediata de hacerlo era aprobando los Tratados de Libre Comercio (TLC) con Colombia, Panamá y Corea del Sur.
El mandatario indicó que las exportaciones han permitido fortalecer la economía del país norteamericano, actualmente en crisis por la caída del mercado hipotecario estadounidense. "Necesitamos actuar en ese campo", dijo Bush en el suburbio metropolitano de Chantilly, Virginia.
El Presidente señaló que el año pasado, casi la mitad del crecimiento estadounidense fue atribuido a las exportaciones, "por lo que tiene sentido que el Congreso continúe abriendo mercados en países como Colombia, Panamá o Corea del Sur". Washington ha negociado acuerdos comerciales bilaterales con esos países, pero el Congreso aún no los ha ratificado.
Bush dijo que en el caso de Colombia, la mayoría de sus productos entran a Estados Unidos sin aranceles por los beneficios que le concede la ley de promoción comercial andina conocida como ATPDEA, por sus siglas en inglés. Pero los productos estadounidenses deben pagar derechos de ingreso a Colombia, lo cual se eliminaría con el TLC.
"No entiendo por qué el Congreso no puede poner por lo menos en igualdad de condiciones a nuestros trabajadores", declaró Bush. "Eso es todo lo que queremos: queremos una oportunidad para exportar equitativamente nuestros bienes", agregó. "Las exportaciones son parte importante de nuestra economía. Y el Congreso debe trabajar más para expandir los mercados", sentenció.
A diferencia de lo ocurrido con los TLCs de Panamá y Corea del Sur, que no han llegado todavía al Congreso, el de Colombia ha sido prácticamente archivado por la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, luego de que Bush tratara de forzar su aprobación a comienzos de año.
Por otra parte, el Presidente admitió que Estados Unidos estaba viviendo un momento difícil, pero dio seguridades de que "lo vamos a superar". "Estamos tomando acciones firmes", dijo. "No es un problema fácil, no hay duda de eso: estos son momentos duros", agregó. También recordó que esta no era la primera vez que la economía estadounidense enfrentaba este tipo de retos y "no va a ser la primera de la cual no nos hemos recuperado y quedado incluso mejor".