Brasil insistirá en que la continuación de las negociaciones de la Ronda Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC), por lo que el Gobierno dialogará con líderes mundiales con el objetivo de dejar atrás los obstáculos técnicos y políticos.
En el programa semanal “Café con el Presidente”, el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el Canciller Celso Amorim destacaron el interés del Gobierno brasileño en dar continuidad a la Ronda, que naufragó Ginebra.
"Cuando pedíamos que los europeos flexibilizaran el mercado agrícola para los países pobres, y cuando pedíamos que Estados Unidos redujera los subsidios para los productos agrícolas era porque queríamos que los países pobres tuvieran la oportunidad de vender sus productos en los países ricos", dijo Lula. El Presidente agregó que, motivadas por un cierre exitoso de Doha, las naciones pobres volverían a producir mucho más granos, mucho más comida y "posiblemente no estaríamos viviendo una crisis de alimentos como estamos viviendo actualmente".
Lula explicó que habló el sábado con el Presidente estadounidense, George W. Bush, a quien le comentó que no era posible que dos países importantes como Estados Unidos e India no estén en condiciones de llegar a un acuerdo en la cuestión de los alimentos cuando las diferencias entre ellos son "muy pocas".
También señaló que durante su estadía en China, donde participará el viernes de la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Beijing, hablará con el Presidente Hu Jintao y se comunicará con el Primer Ministro indio, Manmohan Singh, para retomar las discusiones sobre Doha.
Por su parte, el Canciller Amorim respondió a las críticas a la posición brasileña por haber aceptado a último momento la propuesta del Director General de la OMC, Pascal Lamy, que era rechazada por la mayoría del G-20, diciendo que Brasil estuvo intentando ejercer el papel de mediador hasta el último momento. No obstante, Amorim dijo que reivindicó el papel del G-20, al hacer que la pauta de propuestas del grupo esté incluida en la estructura del acuerdo agrícola de la Ronda.
El Canciller expresó su esperanza en que las conversaciones en el ámbito de la OMC puedan continuar, aunque no se sepa si ello podrá ser resuelto ahora o deberá demorar otros dos o tres años, como ya ocurrió con la Ronda Uruguay.
Lula concluyó el programa diciendo que Brasil continuará en sus esfuerzos para aumentar sus socios comerciales, buscando construir un acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) y el Mercosur y el Sistema de Integración Centroamericana (SICA).
Los lazos con China
"La profundización de los lazos con China es prioridad para mi Gobierno", manifestó Lula, entrevistado por la agencia Xinhua.
El mandatario señaló que, durante su visita a China con motivo e la inauguración de los Juegos Olímpicos, revisará con Hu Jintao el estado de las relaciones políticas, comerciales y económicas entre Brasil y China, así como la cooperación tecnológica y la posibilidad de ampliarla en el campo energético. En particular, confió que hay espacio para ampliar las inversiones de China en Brasil en agronegocios, infraestructura y energía.
Lula consideró que el elevado crecimiento económico de China es una oportunidad para que Brasil incremente sus exportaciones hacia ese país, no sólo agrícolas, sino también industriales. De 2004 a 2007, las exportaciones brasileñas a China casi se duplicaron de 5.440 millones a 10.740 millones de dólares. "Es notable el potencial para incrementar nuestras ventas en un contexto de acelerado crecimiento económico en China", subrayó.
Asimismo, dijo que la asociación de cooperación estratégica entre Brasil y China "refleja la percepción compartida de los desafíos del crecimiento sustentable, así como las aspiraciones comunes de inserción en el escenario internacional". La asociación tiene bases sólidas y se centra en proyectos que ayudarán a Brasil y China a habilitarse económica, tecnológica y comercialmente frente a los desafíos de la globalización, expresó el brasileño. "A partir de un diálogo privilegiado, ambos países buscan promover el desarrollo socio-económico de sus poblaciones y el fortalecimiento del sistema multipolar", afirmó.