El Presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, reiteró la posición de su país en el sentido de que si "no hay una efectiva reducción de subsidios en Estados Unidos y en el mercado europeo no habrá acuerdo" en la Ronda de Doha.
Lula apuntó que, en caso de llegarse a ese extremo, "que cada quien asuma sus responsabilidades", y sostuvo que tanto en Estados Unidos como en la Unión Europea (UE) "deben entender" que los países emergentes "ya no se subordinan a sus lógicas".
"Los estadounidenses y los europeos están habituados a un tiempo en que no había negociación. Ellos imponían y lo que ellos querían tenía que ser aceptado por los demás", pero "ese tiempo se acabó" y ahora "es preciso tener en cuenta la existencia de los países emergentes", declaró a periodistas.
Lula insistió en que la eliminación de los subsidios es vital para atajar la actual crisis alimentaria mundial, pues se abriría el camino hacia fuertes incrementos de la producción agrícola en todos los países en desarrollo.
"Para que los países más pobres planten alimentos es preciso que haya una perspectiva de mercado, para que puedan vender sus productos", insistió.
Esta semana, en Ginebra, Estados Unidos dijo estar dispuesto a fijar un techo de 15.000 millones de dólares para los subsidios que concede a sus agricultores, pero la propuesta fue rechazada por Brasil e India, principales articuladores del Grupo de los 20 (G20), que reúne a los países en desarrollo.
La India calificó la propuesta de "ridícula", mientras que Brasil, a través de su Ministro de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, dijo que era "un primer paso", pero la calificó de "insuficiente".
El Presidente brasileño elogió además la actuación del Ministro Amorim en las negociaciones que se llevan a cabo esta semana en Ginebra, que son consideradas claves para salvar la Ronda de Doha del fracaso. "Celso Amorim es un extraordinario negociador y, por lo tanto, creo que estamos en buenas manos", declaró Lula.