Brasil está en la búsqueda de un acuerdo con Estados Unidos para eliminar las tarifas al etanol y hacer un frente común en la Organización Mundial del Comercio (OMC) en favor de la liberalización del mercado del biocombustible, en plena
polémica sobre el grado de injerencia que tienen en la crisis alimentaria global.
Fuentes de la Cancillería brasileña dijeron que Brasil continuará con su "diplomacia del etanol" como una de las prioridades en la relación con Washington y en foros internacionales como la OMC y la FAO, organismo de la ONU que se desempeña en el ámbito de los alimentos y la agricultura. Justamente la ONU fue una de las primeras entidades internacionales que
arremetió duro contra los biocombustibles.
La idea será analizada por el Canciller brasileño Celso Amorim y la Representante de Comercio de Estados Unidos Susan Schwab, en un encuentro que se realizará mañana en Roma.
Amorim demandará la reducción de la tarifa estadounidense al etanol brasileño, de 0,54 dólares el galón (3,7 litros), que impide la ampliación de las exportaciones. Brasil es el segundo productor mundial de etanol en base a la caña de azúcar.
Amorim propondrá a Schwab impulsar una posición común en la OMC contra las tasas al etanol en el mercado internacional. A su vez, la UE también criticó hace unos días a los gravámenes a los biocombustibles y destacó que estos
no tienen nada que ver con la crisis alimentaria.
Por otra parte, Roberto Azevedo, responsable brasileño de las negociaciones comerciales, consideró que la actual crisis alimentaria puede destrabar el actual impasse de la Ronda Doha de la entidad multilateral.
Austria se interesa en el etanol brasileñoEl Canciller austriaco, Alfred Gusenbauer, afirmó hoy que su Gobierno respalda la política brasileña de fomento a los biocombustibles y que empresarios austriacos buscan invertir en negocios de etanol y diesel vegetal.
“Algunas empresas nuestras representan grandes inversiones en toda América Latina y Brasil es un país que está en el auge de los biocombustibles”, dijo Gusenbauer, poco después de su llegada a la Ciudad de San Pablo. “Además de estar interesados en el etanol de caña de azúcar, en nuestra comitiva de 60 personas, en su mayoría empresarios, hay interesados en la segunda y tercera generación del biodiesel”, agregó.
Se trata de la primera visita oficial de un gobernante austriaco a Brasil, en 183 años de relaciones bilaterales. ”Nos llama mucho la atención el proyecto brasileño de producir biodiesel con los residuos de frituras”, destacó el Canciller.
El “creciente dinamismo” de las relaciones entre los dos países se basa en valores comunes de fortalecimiento de la democracia y el “multilateralismo”, según afirmaron fuentes del Gobierno brasileño.
En Brasilia, el 13 de mayo Gusenbauer sostendrá un encuentro de trabajo con Lula en el palacio de Gobierno de Planalto, seguido de un almuerzo en el Palacio de Itamaraty, sede de la Cancillería brasileña. Allí discutirán sobre biocombustibles, la Ronda Doha, la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU, cooperación en áreas sociales, turismo, comercio, inversiones, medio ambiente y mecanismos innovadores de financiación.