Un total de 1.086 tractores, además de un número similar de camiones, motocultores, generadores eléctricos y motobombas, entre otros, entregará el Gobierno de Bolivia a organizaciones campesinas, como cierre del Programa de Mecanización del Agro para 2006.
Para el 2007, el plan elaborado por el Gobierno de Evo Morales contará con financiamiento de la Argentina y Brasil.
Hasta la fecha, el Ministerio de Desarrollo Rural, Agropecuario y Medio Ambiente entregó un total de 886 tractores y hasta el 31 de diciembre tiene previsto adjudicar 150 y 50 unidades en las provincias Ayo Ayo de La Paz y Quillacollo de Cochabamba, respectivamente, informó en su sitio el diario cochabambino Los Tiempos.
Adicionalmente existen 1.116 maquinarias e implementos agrícolas ya asignados a municipios, comunidades, centrales agrarias, federaciones, sindicatos y cooperativas campesinas e indígenas que serán entregadas en los departamentos de Pando, Beni, Chuquisaca y Potosí, entre enero y abril del próximo año, indicó el Ministro de Desarrollo Rural, Hugo Salvatierra.
El encargado de la dependencia agrícola boliviana adelantó que, tras concluir las negociaciones con el Gobierno de la Argentina, para el próximo año Bolivia contará con US$ 70 millones que permitirán la llegada de implementos agrícolas y alrededor de 400 tractores.
Para eso fue necesario que un equipo de 15 técnicos argentinos realizara estudios sobre clasificación de suelos y calidad de los pisos ecológicos en Bolivia para luego determinar el tipo de maquinaria que será adquirida.
Por su parte, el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva entregará un crédito de US$ 100 millones para la obtención de maquinaria agrícola, en base a un acuerdo suscripto entre Bolivia y Brasil.
Con esos recursos se financiará la creación del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Agropecuaria y el crecimiento de producción agropecuaria en las regiones oriental, los valles y Amazonía boliviana.
El Ministro de Desarrollo Rural reiteró que el Programa de Mecanización del Agro busca incrementar el ingreso de la población rural mediante la dotación de créditos blandos, asistencia técnica y medios para insertarse de manera sostenida y competitiva en los mercados y alcanzar la transformación productiva del agro para mejorar la calidad de vida de los campesinos e indígenas del país.