Las delegaciones técnicas de la Unión Europea (UE) y de Centroamérica avanzan por segundo día consecutivo en San Salvador la tercera ronda de negociaciones del Acuerdo de Asociación entre los dos bloques de países, cuyos pilares fundamentales son el libre comercio, el diálogo político y la cooperación.
Al mismo tiempo, más de 1.500 representantes del centenar de organizaciones que conforman la Alianza Social Continental (ASC), en la región centroamericana, marcharon por la capital salvadoreña en protesta por la negociación de un tratado de libre comercio con la UE bajo el argumento de que este tipo de instrumentos económicos profundizan "la pobreza".
En un documento entregado a la prensa durante la marcha expresan que el libre comercio agrava además "la migración, la violencia, la corrupción, la desigualdad y la dependencia de los pueblos centroamericanos".
La ASC, que está conformada por decenas de organizaciones de la sociedad civil de América, sostiene que "el Acuerdo de Asociación con la UE es otro tratado de libre comercio, subordinado a las reglas del mercado que sólo favorece a los intereses de las grandes empresas nacionales y trasnacionales y coloca el diálogo político y la cooperación en función del mercado".
La representante de la ASC en Nicaragua, Dolores Jarquín, declaró que "rechazamos los acuerdos de libre comercio porque son estrategias de dominación de las empresas trasnacionales, que ya ha dejado sus impactos en la economía y en lo recursos naturales en los pueblos de mesoamérica".
Jarquín y otros líderes de la ASC insistieron en que si la UE "desea realmente ayudar a los países centroamericanos debe impulsar una mayor cooperación y diálogo político y relegar el comercio".
Por su parte, el economista salvadoreño Roberto Rubio, de la Iniciativa Mesoamericana de Comercio, Integración y Desarrollo (CID), manifestó en una conferencia de prensa que reconocen la importancia de las relaciones entre Centroamérica y Europa y el "rol positivo" de ésta principalmente en los procesos de pacificación de la región, en las dos pasadas décadas.
Asimismo, dijo que las 11 organizaciones que conforman la CID en la región reconocen el aporte de Europa "en las relaciones políticas, de cooperación y económicas, en el proceso de desarrollo y de democratización de Centroamérica".
No obstante, señaló que "es preocupante la celeridad y urgencia" que la Unión Europea "le está imprimiendo al proceso de negociación" del Acuerdo de Asociación, ya que "esto limita la posibilidad de construir sólidas estrategias regionales centroamericanas".
Según Rubio, la actitud de la UE "esta dejando poco espacio a Centroamérica para consolidar una posición común o una estrategia negociadora más compartida de cara a este proceso negociador".
Insistió en que en las negociaciones "resulta evidente la tendencia a privilegiar en demasía el componente comercial sobre los otros componentes, corriendo el riesgo de desplazar el diálogo político y la cooperación, pilares que han constituido por décadas los elementos fundamentales de la relación bilateral".
Esta semana en la reunión en San Salvador se centraron en la discusión de los listados de productos que podrían incluirse en un tratado de libre comercio y, según trascendió, existen divergencias por la exclusión de parte de Europa de algunos productos agrícolas, entre ellos el banano y el café, que son fundamentales para las economías centroamericanas.
La primera ronda de negociaciones se celebró en San José, Costa Rica, del 22 al 26 de octubre de 2007, y la segunda en Bruselas, Bélgica, del 25 al 29 de febrero pasado.
En esta tercera ronda se instalaron doce mesas de trabajo para tratar los asuntos comerciales y durante la semana se desarrollarán diversos foros para analizar los aspectos del diálogo político y la cooperación.
Todos estas actividades se realizan a puerta cerrada pero, según se informó oficialmente, los temas debatidos se refieren a la democracia, derechos humanos y gobernabilidad, lucha contra la corrupción, el terrorismo, el narcotráfico, el crimen organizado y la prevención de la delincuencia.