La Cancillería argentina advirtió sobre los riesgos de un acuerdo multilateral que implique una mayor apertura industrial y exigió "unidad", en marcada alusión a Brasil, que pugna por retomar las negociaciones multilaterales en la Organización Mundial de Comercio (OMC)
"No ha habido cambios ni progresos sustantivos en los debates de la Ronda Doha”, pero aún así "hay países que quieren una reunión, bajo el argumento de la crisis financiera global”, según afirmó el Secretario argentino de Comercio Internacional, Alfredo Chiaradía.
El funcionario se encuentra en Brasilia a una reunión del Grupo Mercado Común del Mercosur y señaló que en la primera jornada planteó el asunto de las negociaciones en la OMC ante la posibilidad de que la Ronda Doha se retome en los primeros días de diciembre.
En los últimos tramos de las negociaciones de Doha, que finalmente fracasaron en Ginebra en julio pasado, Brasil terminó por aceptar una mayor apertura en el sector industrial propuesta por Estados Unidos y la Unión Europea (UE), pese al rechazo argentino. Aún así, las negociaciones naufragaron y ahora, al calor de la crisis financiera global, Brasil ha insistido en que es "necesario" retomar las discusiones en la OMC, pese a que siguen tan estancadas como estaban, y promueve junto a otros países una reunión ministerial para diciembre.
Chiaradía recordó que, en Ginebra, Argentina "rechazó el paquete" que llegó a aceptar Brasil, por lo que, ante la falta de progresos, desea debatir el asunto en el seno del Mercosur antes de esa posible reunión ministerial. "Necesitamos abordar el tema" pues no se ha tocado en el Mercosur desde el fracaso en Ginebra, insistió Chiaradía, quien advirtió que, si no hay un acuerdo interno, estará en juego la "unidad" del bloque que integran sudamericano.
Sin hacer referencia explícita a Brasil, dijo que "si a instancias de los países ricos y algunos sentados en esta misma mesa" del Mercosur se insiste en cerrar las negociaciones de la OMC, Argentina "buscará excepciones", sobre todo en el sector industrial. "Si eso implica una erosión posterior del Arancel Externo Común (AEC) del Mercosur, Argentina no será la culpable", afirmó.
El funcionario indicó que uno de los grandes asuntos discutidos en la OMC, como son los subsidios en los países más ricos, se ha agravado ahora y justamente debido a la crisis financiera mundial. "El sector automotriz, los bancos, las empresas financieras y otras están recibiendo subsidios enormes", indicó en alusión a los multimillonarios paquetes de ayuda aprobados tanto en Estados Unidos como en Europa ante el derrumbe del sistema financiero global.
Chiaradía dijo que "tal vez haya países" en el Mercosur que pueden aceptar una mayor apertura industrial, como demandan las naciones más desarrolladas, pero aclaró que Argentina "no puede", porque simplemente "tendría una crisis" interna.