La Presidenta argentina, Cristina Fernández, y su par de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, encabezaron hoy la apertura del seminario “Argentina-Brasil: Una Alianza Productiva Clave”, como parte de la agenda del brasileño, quien llegó ayer al país vecino junto a una comitiva de 300 empresarios.
Fernández resaltó que el mundo, y ambos países en particular, atraviesa "un momento muy especial" y destacó que con la administración de Lula hay "una comunión inédita en la historia común entre Argentina y Brasil". La mandataria subrayó "el afecto que une a estas gestiones, por una visión común acerca de la necesidad de esta vinculación estratégica y la alianza" entre ambos países.
Haciéndose eco de las declaraciones de su par argentina, Lula recalcó la existencia de una "alianza estratégica" entre ambos países y convocó a los empresarios argentinos a visitar San Pablo en las próximas semanas para fortalecer el vínculo comercial. El Presidente manifestó su "satisfacción" por el encuentro y llamó "querida amiga Cristina" a su colega argentina. "Ambos países viven un momento excepcional", sentenció.
Lula dijo que "Brasil es el inversor número uno en la Argentina, las empresas brasileñas apuestan a la Argentina. Es por eso que con la Presidenta Cristina estamos planeando medidas concretas para afianzar este círculo virtuoso, como la creación de un fondo soberano; y multiplicar los esfuerzos para eliminar las barreras a la exportación en el mundo".
La apertura del seminario se realizó en el Salón San Telmo del Hotel Sheraton Retiro, en el marco del Encuentro Empresario Binacional para el Desarrollo de Estrategias de Cooperación y Articulación Productiva, organizado por la Cancillería argentina, el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios; y la Secretaría de Industria, con la colaboración de la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Federación Industrial del Estado de San Pablo (FIESP). La agenda continuará en el Palacio San Martín, donde ambos mandatarios hablarán y se encontrarán con el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
A partir de las 15, tendrán lugar en otros salones del Palacio las rondas de negocios y reuniones sectoriales previstas en el marco del encuentro bilateral, cuyo objetivo es avanzar en la concreción de acuerdos de cooperación sectorial entre firmas argentinas y brasileñas, como una estrategia orientada a favorecer la integración productiva, desarrollar las cadenas de valor y potenciar la inserción competitiva en los mercados internacionales, con particular interés en las pequeñas y medianas empresas.
¿Virulencia comercial?
Ambos países son temerosos a la emergencia de medidas que afecten el comercio bilateral, sobre todo ante la tensión que generó el fracaso de la Ronda Doha. "Es cierto, tuvimos posturas diferentes entre Argentina y Brasil", dijo Fernández el sábado en conferencia de prensa. "Que tengamos diversidades y procesos económicos o históricos o sociales diferentes, no significa que no se puedan articular igualmente propuestas comunes. Yo creo que en ese sentido lo podemos hacer y, de hecho, lo estamos haciendo", agregó.
Pese a esto, hay preocupación en ambos países. Por un lado, ante un contexto inflacionario, con restricciones para acceder al financiamiento y un paulatino deterioro del tipo de cambio real, los empresarios argentinos ven en Brasil una amenaza más que una oportunidad de negocios.
Si bien los industriales brasileños también padecen una mala ecuación cambiaria, el shock de competitividad que supone el paquete de ayuda de 20.000 millones de dólares al sector productivo anunciado recientemente ya genera temor entre los ejecutivos argentinos. En este marco, ambos gobiernos propiciaron una cumbre clave y estratégica que intenta anticiparse a una posible escalada de “virulencia” comercial. El fantasma del déficit comercial y la pérdida de mercado amenaza con convertirse en futuras medidas proteccionistas y dejar el campo de juego listo para potenciales litigios bilaterales.
Según trascendió, la delegación brasileña planteará las dificultades que generan los subsidios que brinda Argentina a la producción industrial de alimentos porque descolocan la posición de otros países del Mercosur. Además, entre otros temas, se hará mención al problema que tienen para exportar las empresas brasileñas que operan en el mercado local, en especial, en el sector frigorífico y en la producción de hidrocarburos.
La agenda brasileña
Lula llegó acompañado de una comitiva integrada por 300 empresarios brasileños, quienes protagonizarán una ronda de encuentros con representes locales de firmas automotrices, autopartistas, bienes de capital, maquinaria agrícola, calzado, navales, software, química y petroquímica, textiles, turismo, alimentos y biocombustibles.
Los encuentros, que tendrán lugar en el hotel Sheraton y en el Palacio San Martín, son organizados por las cancillerías de los dos países y cuentan con la adhesión de la UIA y la FIESP. En el plano estrictamente comercial, el evento comenzará con tres paneles de análisis y debate y continuará con reuniones de las comisiones sectoriales, donde se intentará, con una agenda abierta, acercar a los industriales de aquellos sectores claves en el comercio bilateral o donde puedan existir posibles roces comerciales.
Desde la Cancillería argentina, sostuvieron que “si bien la idea es trabajar mirando hacia el futuro, pensando en la integración productiva entre ambos países, si viene Lula con una comitiva tan importante, evidentemente es un gesto para equilibrar la balanza entre los dos países”, explicaron.
Los titulares de la UIA, Juan Carlos Lascurain y de la FIESP, Paulo Skaf, jugarán un rol central en el encuentro, ya que serán los responsables de presentar, posteriormente, un informe sobre los resultados de estas mesas de trabajo a los mandatarios.