El jefe de la delegación de la Unión Europea, el alemán Rupert Schlegelmilch, calificó los resultados como "provechosos" y dijo a la prensa que "la ronda ha sido bastante positiva", al hacer un balance.
Las cuatro delegaciones de negociadores aceptaron realizar una nueva ronda en la capital peruana desde el 20 de julio, la cual Colombia y Perú creen podría ser la última.
Sin embargo, el jefe del equipo negociador de Ecuador, Mentor Villagómez, advirtió que para su país "las negociaciones no concluirán necesariamente en Lima".
Villagómez indicó que su país se propone revisar incluso los acuerdos ya alcanzados en temas como las compras públicas, competencia, servicios, y especialmente los referentes a los productos agrícolas, en la cual la piedra en el zapato son las restricciones europeas a las compras de banano y azúcar, reporta la agencia de noticias AFP.
El negociador ecuatoriano defendió la posición de su país de pedir a la Unión Europea el cumplimiento de nueve resoluciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC), contra las políticas de cuotas y de arancel establecidas para controlar las ventas de banano provenientes de América Latina.
En el mismo sentido, el jefe de la delegación negociadora de Colombia, Santiago Pardo, insistió en "la necesidad de una liberalización total del mercado del banano", aunque admitió que ese punto "constituye un tema complejo".
Colombia y Ecuador, junto con Costa Rica -que son los tres principales productores mundiales de banano- llevan a cabo, con apoyo de Estados Unidos, una iniciativa para que Europa elimine el arancel que impone a las importaciones de esa fruta, con el que busca proteger los intereses de sus antiguas colonias en Africa y de sus provincias de ultramar.
Hace un año la Unión Europea había llegado a un compromiso para reducir paultinamente ese arancel de 176 euros hasta 114 en un plazo de ocho años, pero tras el fracaso de las conversaciones de la ronda de Doha de la OMC, la delegación europea dio marcha atrás y desconoció lo pactado.
La suerte de otro producto agrícola, el azúcar, también ha hecho más difícil alcanzar el acuerdo.
Sin embargo, Schlegelmilch señaló que en ese tema hay una propuesta de Colombia, que podría "ayudar a resolver este asunto".
Aunque el negociador alemán evitó dar más detalles, indicó que de ninguna manera se aceptará una liberalización total de las exportaciones de azúcar de la Comunidad Andina, pero sí podrían alcanzar un esquema de cuotas "que crecería habitualmente".
La ronda de Bogotá fue la cuarta desde la reanudación de las negociaciones en febrero, tras el fracaso inicial de un diálogo entre la UE y el conjunto de la Comunidad Andina de Naciones (CAN: Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú).