El Ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, afirmó que las negociaciones de la Ronda Doha, en caso de que finalmente fracasen, tendrán un efecto negativo sobre la actual crisis alimentaria global.
El Canciller brasileño, en un programa oficial de radio, aseguró que, sin un acuerdo comercial multilateral en la Organización Mundial de Comercio (OMC) que elimine con los subsidios que los países desarrollados conceden a la agricultura, los países pobres no tendrán incentivos para producir alimentos.
"La relación del acuerdo de Doha con la crisis de los alimentos reside en el tema de los subsidios", afirmó Amorim, uno de los principales protagonistas en las fracasadas negociaciones en Ginebra hace dos semanas y que confía en que un acuerdo político pueda darle nueva vida al proceso. "Cuando se cultiva en Estados Unidos o en Europa de forma subsidiada se desincentiva la producción en los países pobres", señaló.
El funcionario aseguró que los países pobres pueden tener un estímulo para producir excedentes en momentos como el actual, cuando las cotizaciones internacionales están elevadas, pero agregó que en el momento en que los precios vuelvan a caer no habrá ningún incentivo para la producción en las naciones más pobres.
"Las inversiones del sector productivo dependen de que haya un estímulo al mercado. Lo que la Ronda Doha hace es crear ese ambiente positivo para estimular las inversiones. Si falla, esos estímulos no serán creados", estimó Amorim. El Canciller se encargó de aclarar que aún no se puede hablar de un fracaso en las negociaciones y reiteró la posición brasileña de que las negociaciones pueden ser retomadas.
En el mismo sentido, también se pronunció el Presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en Beijing, a donde viajó para asistir a la inauguración de los Juegos Olímpicos. De acuerdo con el mandatario, tras haber hecho esfuerzos por siete años, los miembros de la OMC no pueden desistir de un acuerdo que está tan cerca.
Lula dijo que para intentar retomar las negociaciones conversó sobe el asunto en su reunión con el Presidente de China, Hu Jiantao, como ya lo había hecho telefónicamente la semana pasada con el Presidente de Estados Unidos, George Bush, y agregó que llamará al Primer Ministro de India, Manmohan Singh. "La estrategia inmediata del Presidente es sensibilizar a los líderes", resumió Amorim.
Según Amorim, la Ronda de Doha es vital para los países en desarrollo, aunque aclaró que Brasil tiene mejores condiciones que otras naciones para competir en el mercado internacional. "Tal vez Brasil hasta tenga condiciones de resistir, de enfrentar esos subsidios, pese a que nos pueden causar graves perjuicios. Pero hay países pobres con menos recursos que no tienen condiciones de enfrentar la producción subsidiada de los países ricos", concluyó.