El Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, abogó por una mejor relación entre Washington con Latinoamérica y por el fin del bloqueo a Cuba, tras calificar de "extraordinaria" la elección del demócrata Barack Obama, quien se adjudicó la presidencia estadounidense.
"Es un hecho extraordinario la elección del primer negro en la historia de Estados Unidos, sobre todo de una persona con la competencia política que ha demostrado el futuro Presidente Obama", dijo Lula en un acto en el Congreso, recordando que Brasil es el segundo país con más población negra, detrás de Nigeria.
"Espero que el bloqueo estadounidense a Cuba acabe, porque no tiene ninguna explicación", agregó Lula, que viajó a La Habana hace menos de una semana. El pedido de Lula hizo eco en Bolivia, Venezuela, México y muchos países más de América Latina. “Mi mayor deseo es que Obama levante el embargo a Cuba”, dijo el mandatario boliviano, Evo Morales.
El brasileño también dijo esperar que Obama "tenga una relación más fuerte con América Latina, con Sudamérica, con Brasil". Brasil continuará "construyendo esa asociación productiva que tenemos con Estados Unidos, y espero que pueda mejorar con el Gobierno de Obama", añadió.
En tanto, el Canciller brasileño Celso Amorim se declaró favorable a "una distensión de las relaciones de Estados Unidos con América Latina, especialmente en relación a Venezuela y Cuba", y comparó la elección de Obama con la de Lula. "En el caso de Lula la esperanza venció al miedo. En el caso de Obama, la esperanza venció al prejuicio", dijo Amorim al diario O Estado de Sao Paulo.
El saliente presidente republicano George W. Bush y Lula mantuvieron una relación considerada excelente por ambas partes pese a sus diferencias ideológicas. "Tenemos una asociación muy fuerte con Brasil, y Obama dijo durante su campaña que pretende mantener esa proximidad”, aseguró el Embajador estadounidense en Brasilia, Clifford Sobel.
"No vamos a negar que el Gobierno brasileño tuvo una buena relación de pragmatismo y respeto con el Gobierno de Bush", dijo Amorim. "Pero ahora la relación puede ser de afinidad y esperamos establecer una relación de sociedad con el nuevo Gobierno estadounidense", agregó.
No obstante, la relación comercial no tuvo el mismo énfasis positivo. El desentendimiento entre ambos echó a perder la creación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y obstaculizó un acuerdo multilateral en la Organización Mundial de Comercio (OMC), donde Brasil se posiciona al frente de los intereses de los países en desarrollo.
Además, Brasil mantiene varios diferendos en la OMC contra barreras comerciales estadounidenses. Lula pidió ayer el "fin de los subsidios" en el continente, en referencia a la política que espera de Estados Unidos.
Con Obama, Brasil debe mantener esa "posición especial, como interlocutor privilegiado en la región", pero "poco cambio" puede esperarse en la relación comercial, dijo Rubens Barbosa, Presidente del Consejo de Relaciones Internacionales de la Federación de Industrias de Sao Paulo y ex-Embajador en Washington.
"Con la retracción de la economía estadounidense y un Congreso que es proteccionista" no hay "ningún clima para que en los próximos dos o tres años se reanuden seriamente las negociaciones en la OMC, y ninguna apertura para la liberalización de productos exportados por Brasil”, consideró Barbosa.
Brasil, con un creciente papel internacional, espera aún con Obama "que Estados Unidos vuelva a la comunidad de naciones, al multilateralismo, y no a la arrogancia del unilateralismo de Bush", dijo por su parte el profesor de la Universidad de Brasilia, David Fleischer.