Las exportaciones de Alemania crecieron un 8,5% interanual el año pasado, en tanto la creciente demanda de la Unión Europea (UE) compensó la caída de los pedidos de Estados Unidos.
Como en los cuatro años anteriores, Alemania logra posicionarse como el primer exportador mundial, dejando a China en segundo lugar.
Los envíos crecieron hasta los 1,5 billones de dólares, según informó hoy la Oficina Federal de Estadísticas en Wiesbaden. Las ventas a los miembros del bloque comunitario se incrementaron un 11% hasta alcanzar los 954.843 millones de dólares, impulsadas por la demanda de Francia y Reino Unido. Las exportaciones a Rusia treparon un 21%, mientras que las dirigidas a Estados Unidos cayeron un 5,9%. Los envíos a Japón también descendieron.
El crecimiento exportador de Alemania, que se redujo con respecto al 13,6% registrado en 2006, podría desacelerarse aún más este año a medida que la apreciación del euro con respecto al dólar siga haciendo a sus bienes menos competitivos en el extranjero y la economía estadounidense se acerque cada vez más a una recesión. De todos modos, mientras los estados europeos adquieran 2/3 de las exportaciones germanas, cualquier desaceleración será limitada.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo a fines de febrero que la ralentización de la economía estadounidense y el debilitamiento del comercio internacional frenará la expansión económica alemana este año.
Las importaciones germanas ascendieron un 5,2% interanual hasta los 1,175 billones de dólares, registrando un incremento de la demanda de bienes europeos del 8,5%. Las compras a China aumentaron un 9,4%, mientras que las internaciones de productos estadounidenses reportaron una baja del 7,3%. A su vez, las importaciones de Rusia también declinaron.
De esta manera, el superávit comercial del país germano alcanzó los 325.000 millones de dólares, lo que supone un crecimiento interanual del 25%.