Del informe se desprende que durante el primer semestre la región mostró un importante dinamismo, tanto en su actividad económica (creció un 4,8% respecto a igual período del año anterior) como en su comercio exterior (se expandió un 20%).
Las exportaciones extrarregionales crecieron un 20%, siendo Estados Unidos el principal destino que más contribuyó a esta expansión (dio cuenta del 60% del incremento). Detrás, y lejos, se ubica la Unión Europea (UE).
Por su parte, las compras desde fuera de la región crecieron un 18,6%. En este caso, se destacaron por su dinamismo las compras desde los países asiáticos: China (45,7%), Economías de Reciente Industrialización (30,9%) y Japón (23,6%). En este contexto el superávit extrarregional volvió a crecer, con Brasil y Chile a la cabeza, con un aporte de casi las dos terceras partes de dicho superávit.
En lo que refiere al intercambio al interior de la región, el mismo se expandió a tasas aún mayores a las del comercio global, con un incremento de 24% medido por las importaciones.
Las compras regionales crecieron en forma generalizada, con crecimientos que se ubicaron entre el 12% de Ecuador y el 71% de Uruguay. El principal cambio respecto al año anterior ha sido la mayor incidencia de las compras de Brasil, mercado que se ubicó en primer lugar por su contribución al incremento (dio cuenta del 20%).
También fueron relevantes las contribuciones de las importaciones desde México, Chile, Colombia y Argentina, en ese orden.
A nivel de los flujos bilaterales, el intercambio que más contribuyó al crecimiento del comercio intrarregional correspondió a las exportaciones de Brasil a Argentina, cuya expansión explicó casi el 10% del incremento total. También se destacaron las expansiones de las exportaciones brasileñas a Venezuela y Chile, las de Argentina y Chile a Brasil y las de Venezuela a Uruguay.