Brownlee presentó un proyecto de ley que revocaría el mandato que el Gobierno anterior había puesto sobre las petroleras de que que debían mezclar sus combustibles con biodiesel para alcanzar un mínimo del 2.5% para el 2012.
El ministro dijo que el nuevo Gobierno encararía los problemas de otra forma. "Creemos que los biocombustibles deben ser producidos en respuesta a factores comerciales, ambientales y de marketing, no simplemente porque el Estado les dice que deban hacer" dijo.
Brownlee añadió que el régimen de la administración anterior generaría problemas porque obligaría a las petroleras a importar biocombustibles sin ninguna garantía acerca de su sostenibilidad. Afirmó que hay bosques que están siendo talados para producir biocombustible y que algunas fuentes utilizadas para la producción, como la soja y el maíz, estaban aumentando el precio de los alimentos.
La obligación también aumentaría el costo del combustible, y el gobierno actual no querría que eso ocurriera durante esta época de crisis económica. Brownlee dijo que el gobierno estaba a favor de los biocombustibles y que sabía que tendrían gran protagonismo en el futuro. Sin embargo, no se producía la cantidad suficiente como para que las petroleras pudieran cumplir con esta obligación.
Según el ministro, el Gobierno tiene la idea de aplicar un incentivo fiscal para los biocombustibles sustentables, haciendo que el etanol y el biodiesel no paguen impuestos en proporción a su porcentaje en la mezcla. En términos simples, una mezcla del 10% tendría un 10% de descuento impositivo.
Este proyecto de ley ha sido introducido de forma urgente y pasará por todas sus etapas para poder llegar a la última reunión parlamentaria del año antes del receso de verano.