En opinión de Ortega, no se puede plantear como un problema entre el petróleo y el etanol. Desde su punto de vista, además, la reciente gira del Presidente estadounidense, George W. Bush, por América Latina invitó a invertir en la producción de etanol a base de caña de azúcar y maíz, lo que podría representar la vuelta al monocultivo para algunas naciones.
Aclaró que la tierra debe se utilizada en primer lugar para resolver el problema del hambre y señaló que en el caso de Nicaragua, la siembra de caña de azúcar para producir el biocombustible debe ser un componente más en la diversificación agrícola.
Remarcó que en la nación centroamericana existe un proyecto impulsado por una empresa privada para producir etanol, el cual se realiza de manera racional, y con el apoyo de las autoridades estatales.
Afirmó que no quiere convertir a Nicaragua en monoproductor, ni llenar el país de caña, simplemente porque se puso de moda el etanol.
Ortega consideró que incluso en Venezuela, uno de los primeros productores de petróleo del mundo, se fabrica el combustible alternativo, pero de manera racional, para mezclarlo con la gasolina, y disminuir la contaminación.
“Tenemos que combinar todo esto sin abandonar la producción de alimentos, para que el pueblo tenga maíz, frijoles, arroz, y ganado”, dijo Ortega, quien aseveró que la tierra "nos la dio Dios no para alimentar a los carros, sino para alimentar al ser humano".
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